Friday, January 07, 2011

Ajá, esto es

1. En estos últimos días he estado pensando en la muerte y en los muertos. Ojo, atención, no preocuparse. No es que quiera matarme. A mí me gusta mucho la vida y en especial MI vida, así que todo bien. Pensaba por ejemplo, que solo conozco a alguien como de mi edad que se murió. Pienso también en lo que una vez me dijo mi amá, sobre el duelo y que lo más jodido de cuando se muere alguien es aceptar que nunca más vas a ver a esa persona en tu vida. Que nunca más le podrás llamar, abrazar, besar o hablar con ella. Y claro, si se trata de alguien a quien amas es dolorosamente jodido. Porque si es alguien que odias, pucha, que bien no? y ahí tienes esa cumbia que dice "ojalá que te mueras".

Y estaba en estas profundas meditaciones cuando llegué a un artículo de una revista argentina en el que hablaban de la viudez. Y yo pensaba que ser viuda debe ser también horrible. Además en esta revista ponían casos de parejas de años que de pronto se habían esfumado. Y claro, tienes una vida de recuerdos, de experiencias, a veces tienes hijos que te recuerdan la presencia de él y ya no está más. Forchi.

Y seguía con mis pensamientos tanáticos y otra cosa más llegó a mí. La última película de Clint Eastwood que se llama Más allá de la vida y trata precisamente eso, de la muerte. Bien triste la película, pero igual me gustó. Habla de vivir con la muerte, de aprender a despedirse, de sobreponerse a una experiencia intensa como el casi morirse. De pronto empecé a recordar a mi tío Ernesto que se murió y que era una suerte de científico e inventor amateur y que nunca llegó a ver este tema de Internet y la modernidad. Pensé también en que ya no tengo abuelos y que me quedé sin preguntarles una serie de cosas. Y pensé en mi hermano. En realidad siempre pienso en él y siempre me pregunto qué tal nos hubiéramos llevado, si nos gustaría la misma música, si iríamos juntos a los conciertos, si nos sacaríamos la mierda discutiendo, si sería como yo o todo lo contrario, si sería popular o tímido. Y en eso pienso en estos días soleados...

2. El año se fue así fua fua y uno ni enterada. Este año ha sido muy bueno para mí. He aprendido, he conseguido cosas y he confirmado otras. Y estoy tratando de ser un poquito más fresca, pero en el buen sentido. Nada de poner los pies sobre la mesa ajena, sino más bien no tener temor de decir o hacer lo que uno cree correcto. Entonces, y porque usted lo pidio, querido nubecino, aquí vienen más reglas de Menchis 2011. A tomar nota:

- Como yo soy, en algunos aspectos, una chica old fashion, a mí el teléfono me sigue pareciendo la mejor herramienta para la comunicasao. Me gusta hablar por teléfono y odio los mensajes de texto (aunque soy tan inconsecuente que los sigo usando, aunque los odie en el fondo). Odio las cadenas, los saludos comunitarios, los mensajes de madrugada porque generalmente de madrugada o estoy durmiendo o estoy borracha. Y si estoy durmiendo no me voy a despertar para escribirte un mensaje de texto. Y si estoy borracha, no voy a poder mandar mensajes porque el alcohol lo impide pues.

- No a las "bicimotos". La próxima vez que vea una bicimoto le voy a decir a su dueño que es un flojonazo y que se deje de vainas. O te compras una bici que es el medio de transporte ecológico más bonito del mundo e ideal para ir cantando por ahí o te compras una moto y te alucinas Lorenzo Lamas. Pero las bicimotos son una aberración.

- No a los capris. Los capris pe, los pantalones capri. Los veo por todas partes y me dan qué hacer. Creo que hacen ver más chiquita y además como que te ponen el cartel de "tía" encima. No favorecen. Engordan. Y no son muy femeninos no? No en vano también les llaman "pescadores". ¿Qué hay de femenino en una prenda que se llame así?

1 comment:

Thalía Tumes said...

Por eso yo tampoco uso los famosos pescadores, como bien dices, el nombre es aburrido y totalmente absurdo, en fin.


PD: Me encanta leer tu blog, saluditos.