Friday, September 17, 2010

Si yo tuviera twitter, sería bien monse
Esta semana, dos personas me preguntaron: a) si tenía twitter y b) ¿por qué no tenía twitter?
No tengo twitter porque ya estoy medio enviciada con el facebook. Tener twitter sería mi desgracia y tal vez motivaría mi despido de la empresa.

Pero como tengo tiempo para pensar huevadas, he estado meditando, qué rechu escribiría en mi twitter. Estos son algunos ejemplos:

1. Me han puesto una multa en mi edificio por hacer bulla entre semana. Y yo que me quejo de la falta de civismo de la gente…

2. Mi profesor de natación me hizo un comentario a todas luces faltoso. ¿Lo denuncio o me hago la loca nomás?

3. Cantar mientras manejo es uno de mis placeres culposos. Eso y creer que Justin Timberlake está en algodón.

4. La ley de Murphy: nunca tomo la ruta por la playa para ir a Miraflores. El día que lo hago hay una congestión de la reconch.

5. Necesito nueva música en mi ipod.

6. Un gusto volver a ver a los viejos amigos.

7. Pocas cosas me deprimen más en un día con sol que ver cruzar a un hombre con un terno que le queda mal.

8. ¿Si trabajara con un pisco sour/chela/ chilcano al lado sería más productiva?

9. ¿Un viajecito dices?

10. Hoy vi uno de los últimos conciertos de reencuentro de Soda Stereo. Raro y triste a la vez.

Monday, September 06, 2010

Uno. Dos. Tres

Viernes

Dos queridas amigas llegaron de visita a este rincón del mundo. Fueron semanas y días tan bonitos como raros. Buscar en mi celular sus teléfonos y no hablar con ellas por skype o chat. Caer de visita a sus casas. Tomar vino y hacer sonseras. Tomar vino, recordar y deshacerse del pasado. Ver caras antiguas. Ver caras nuevas. Reírse. Llenar ceniceros. Disfrutar los silencios.

Cosa extraña: ambas eligieron el viernes pasado para regresar a los países donde viven. A ambas las abracé (cosa aún más rara porque el cariño así nomás no me sale) y se me hizo un mininudito en la garganta. Sí, ya sé que ahora es mucho más fácil estar comunicadas. Sé también que hablo con ellas casi todo el tiempo por msn, chat o fb. Sé que puedo comprarme un pasaje de oferta y volar a sus tierras para repetir esos rituales que tanto me gustan. Sé que todo eso es posible con o sin Mastercard, pero por el momento prefiero la nostalgia.

Sábado

Ama de casa desesperada. Menchis corriendo de un lado a otro tratando de ordenar su cuarto, lavar la ropa, ver series sabatinas, limpiar la cocina, secar la ropa, cocinar algo ligerito y sapear el facebook. Todo a la vez. Lección aprendida: no es la voz tanto corre corre. Anda como los alcohólicos, Menchis y da un pasito a la vez.

Mientras yo cumplía estas labores domésticas, en algún lugar de Lima, mis amigos me preparan una sorpresa. Y yo pienso que no puedo quererlos más y me siento un poco boba por no saber cómo agradecerle tanto cariño. Solo se me ocurre levantar el vaso y decir “salud”, pero me sigo sintiendo tonta.

Domingo

Agotada. Adolorida (maldita regla). Cansada. Sin ganas de nada salvo dormir. Ganas de un beso de moza y un beso de mozo. Pero un mozo “bien” no cualquier vaina.