Thursday, February 04, 2010

Ya vine
En realidad no me fui a ninguna parte, solo que no encontraba nada adecuado sobre lo qué escribir. ¿Pero qué es adecuado? Podría escribir sobre una triste noticia me cayó de pronto, en medio de un domingo playero de lo más ameno. También podría escribir sobre lo que significa manejar pensando en que debes de llegar ya-ya a tu destino y a no distraerse porque hay mucho bestia en la carretera y mira, ya te están haciendo luces y quieren volar sobre ti. ¿Y si escribo sobre el energúmeno que me gritó, me insultó y casi me pega durante mi clase de natación? Ya, mejor escribo sobre esa conversación por chat tan graciosa que tuve el sábado pasado.

No, no voy a escribir sobre nada de eso.

Voy a escribir sobre el buen humor con el que desperté hoy (noo, no me desperté con un helado al lado, te pasas, eh) gracias a la noticia del perro que ríe. Me iluminó el día y no me importó llegar tarde a una cita. Claro, llegar tarde es pésimo (o como diría una amiga: "llegar tarde es mal", je), pero tenía un buen pretexto. Me pregunto entonces qué pasaría si uno fuera más sincero con quienes nos rodean y decirle cosas como: "disculpe por llegar tarde, pero estaba viendo al perro que ríe en la tele". Podría decir también: "creo que ese vestido te quedaba mejor hace dos años" y claro, perdería una amistad, pero hay que ser consecuente pe varón.

Vamos, ¿quién se une a la cruzada?

1 comment:

maría manzanilla said...

ja, me uno!
pero a veces ser sincero tiene sus contra's y eso es...ganarse la antipatía del resto u_u