Sunday, August 24, 2008

Laralá
No sé por qué ni como esta semana he visto dos cosas muy retorcidas en la pantalla de mi televisor (“no toque su televisor”). La primera es una película que parece bastante normal, pero que al final muestra una relación incestuosa entre madre e hijo. Encima, de la vida real.
La segunda cosa horrible que vi es un documental, que, para aumentar el efecto guácala lo vi de madrugada y no me dejó dormir. El documental de marras se llama “No body is perfect” (sí, así separado) y trata básicamente del cuerpo. En realidad, de la relación (un poco retorcida) de determinada gente con su cuerpo. Así vemos desfilar gente que se hace modificaciones corporales (se parten la lengua, se meten bolitas debajo de la piel para parecer…. no sé, en realidad no sé a qué diablos quieren parecerse), gente sadomasoquista, clubes de tortura (seee, hay clubes de tortura), gente que se cuelga ganchos en la espalda como reses y gente que se corta o mutila a si misma porque le gusta.
Soy de la idea que cada quien puede hacer de su cuerpo lo que le de la gana siempre y cuando no dañe a otros o fuerce a otros a hacer algo que no les guste. Pero tal vez lo más fuerte de este documental sea que hay mucha, muchísima gente a la que le gusta hacerse daño. Gente que, a diferencia de muchos, no evita el dolor, sino que lo busca, lo disfruta, lo difunde y es aplaudida por sus sangrientas aficiones.
Lo más curioso del documental es que cuando termina y empiezan a pasar los créditos, ponen esta canción de Rita Pavone. Y si pues, al final la sensación que queda es que a todos estos señores que salen en el video, el mundo y lo que este piense cuando los ve pasar les debe importar bien poquito pues a su modo, son felices.

2 comments:

Marquinho's Way said...

Pucha, ese tipo de cosas a uno no le terminan cuadrando pero si llaman la atención.

Ha ocurrido que en el bus suben personas a pasarse clavos por la lengua o la nariz. Al menos a mi "me da cosa" y volteo para no terminar viendo eso.

menchis said...

claro que da cosa!