Thursday, July 17, 2008

Reflexiones de este fin de semana
- "Debe ser una chambasa ser Amy Winehouse. Imagínate, mantener ese estilo de vida, cualquiera no la hace o se muere en el camino". De acuerdo.
- "Quiero estar en la mente de todos. En todos sus recuerdos", dicho por la Ñanga que se ha empeñado en formar parte del imaginario rockeril-artístico indie (¿existe eso?) peruano.
- "Ese es tu problema, Menchis. Te enojas demasiado por cosas que no valen la pena. Deberías simplemente cagarte de risa", dicho por el amigo imaginario amante de los carritos de juguete.
- "El mundo se va a acabar bien sea por el calentamiento global o gracias al Sindicato de Trabajadores que visten como Muñecos de Goma para Ganarse la Vida. Son malos". De acuerdo.

Acabo de cumplir 30 primorosos años. Me alejo de mis queridos 20 para acercarme a los temidos cuarenta. Hace unos días, un amigo me decía que admiraba a aquella gente que celebraba sus cumpleaños con entusiasmo. A mí me encantan. Me vuelvo una tirana (en realidad siempre lo soy, solo que soy tirana sin culpa), hago lo que me da la gana y obligo a quienes me rodean a que cumplan mis caprichos. El de este año será: "Córtenle la cabeza".
Siempre digo que los años no pasan en vano. No pues. No en vano, el cuerpo resiste menos las juergas o lo piensas dos veces antes de hacer algo muy muy estúpido (aunque casi siempre terminamos rindiéndonos a los pies de la estupidez porque la gran mayoría del tiempo, la estupidez resulta maravillosa, bueno, en ciertas personas y circunstancias). No en vano te llaman señora por la calle. No en vano te paseas por la sección de cremas de belleza y no te parece tan descabellado empezar a usar alguna (antiarrugas, antiojeras, antifealdad, antitodo). No en vano, te quedas con tu grupo de amigos de toda la vida y sabes que los vas a querer por siempre porque podrán ser de cualquier modo (a veces hasta moralmente cuestionable), pero están ahí por ti y hasta ponen su cabeza en la guillotina porque es tu deseo de cumpleaños. No en vano empiezas a comprender más a tus padres (y a sentirte un tantito mierda).
Lo que yo siento es que cada vez más hago las cosas que realmente quiero. Que los comentarios de gente que no conozco o no quiero, poco me importan. Que ya estuvo bueno de lo políticamente correcto y que es bueno chanchearse, revolcarse en el barro (como chanchos o hippies de woodstock, tú eliges), rascarse la nariz, bailar sin importar si es martes, viernes o lunes por la madrugada (como la canción), comer sin resentimientos, reírte tanto que te duelan las mandíbulas y amanezcas ronca al día siguiente, comprarte cosas lindas que el resto de gente no entienda, regalarle algo a un amigo porque te de la gana o dejar de renegar. Sí, ya estuvo bueno.

Wednesday, July 09, 2008

Hoy he escuchado a Sui Generis
A Sui Generis lo descubrí tarde, ya bien grandecita, como a los 18 primorosos añitos. Los conocí brutalmente, es decir, de la boca de mis amigos y lo digo literalmente. Es decir, tenía unos amigos que vivieron esa oscura época de la guitarrita. Osea, cantaban (y tocaban la guitarrita). Algunos lo hacían muy mal, otros muy bien y en una de esas cantaditas escuché canciones que pensé debían ser bonitas en sus versiones originales. Felizmente llegué a las versiones originales que eran, claro pe, de Sui Generis. Y me gustaron.
A pesar de que por ratos me parecían demasiado naif, demasiado buena onda y como que algo no me cuadraba del todo. Es decir, ¿esa voz era la de Charly García, provenía del mismo individuo que destruía hoteles (no solo en canciones), que repetía con aguardientosa voz "Say No More", que compuso algo tan extraño como "El Rap de las Hormigas", que protagonizaba escandaletes que fascinaban a la más amarilla de la prensa como aquella vez cuando se lanzó de un piso muy alto de un hotel sosteniendo un vaso de wisky y cayó en una piscina?
Escuchar Sui Generis era un poco como escuchar y conocer al Protocharly García. No sé qué le habrá pasado entre Sui Generis y Say No More y las uñas pintadas y el aspecto terriblemente no saludable (¿insalubre?) pero definitivamente prefiero al insalubre porque la autodestrucción es una de las máximas de este humilde blog.
Pero volviendo a Sui Generis, luego de que mis amigos superaron su etapa de la guitarrita (ya entiendo de donde vino la canción que reza "te voy a dar con la guitarra en la cabeza"), escuché un tiempito más al duo argentino y ahí paré la mano.
Hoy después de tantos años (no tanto tampoco) volví a Sui Generis. Se sintió bonito. No sé si por sus canciones naif que en mañanas grises me vienen bien (aunque me guste el gris limeño), por el protocharly, porque me trajeron de vuelta (a la memoria) a mis amigos guitarreros o porque escuché esa canción tan rara que se llama "mr. jones o pequeña semblanza de una familia tipo" la cual, sospecho, salió de la mente de Charly y que en mi parte favorita dice "mr jones trabajaba y su esposa asesinaba y los chicos correteaban por ahí". No sé.