Tuesday, April 22, 2008

Que tengo manías, que te contagié
Así cantaba Pablito Ruiz a inicios de los 90. ¿No te acuerdas? Cantaba "Manías" y hacía un pasito de baile que provocaba que su peinadito, llamado en ese entonces (tan originalmente) "el corte pablito ruiz" se moviera al compas de tan ridícula canción.
¿A qué viene Pablito Ruiz? A que hoy, estimado lector, hablaremos de las manías, palabra que, según el diccionario de la Real Academia Española, tiene hasta 4 acepciones. La primera y más perturbadora: "especie de locura, caracterizada por delirio general, agitación y tendencia al furor". La segunda: "extravagancia, preocupación caprichosa por un tema o cosa determinada". La tercera: "afecto o deseo desordenado". La cuarta: "ojeriza" ¿?
Nos quedamos con la segunda acepción y pasamos a ennumerar las mías simplemente porque me da la gana:
- Fijarme en esos pequeños detalles de la presentación personal en los que tal vez otros no reparan: ¿la basta de su pantalón es la adecuada?, ¿arrastra la basta y está sucia?, ¿le queda grande la camisa y el corte del hombro no está en el hombro sino más abajo?, ¿la pinza de la blusa no está bien cortada?, ¿el pantalón tiene una mancha de grasa mal disimulada?, ¿los puños de su polo o camisa de manga larga están asquerosos?, ¿cuando se sienta se le abre la blusa? No me importa si la gente se viste bien o mal, con style o con cosas de marca. No me importa. Me importa que estén bien arregladitos, limpiecitos y que la ropa, a su estilo, le quede bonito.
- Ver a una persona e imaginar qué corte y color sería el adecuado para su pelo. Nunca se lo digo, solo me quedo pensando en el tema.
- Cortar la comida en pedacitos antes de comerla, en especial el pan.
- Googlear de todo.
- Borrar los archivos temporales de mi computadora
- De chiquita, dice mi mamá que me encantaba mirarme al espejo hasta que ella me dijo que de tanto hacerlo, un día iba a ver al diablo calato (así me dijo) en el espejo.
- No dejar que ningún pelito de la ceja crezca fuera de lugar. Si lo hace, fuacate, lo saco.
- Cantar cuando estoy aburrida, nerviosa o con ganas de fastidiar a alguien.
- Decir "ponte", "esteee", "eee". Lo siento, no me puedo deshacer de esas muletillas.

Thursday, April 10, 2008

Hablemos de amor (¡oh, sí!) (Parte I)
Digamos que en estos últimos meses, he discutido y conversado bastante del tema (del amor pues, de qué mas). Extrañamente, no he tenido estas conversaciones con la Ñanga porque nos gusta más hablar de los Simpsons o practicar pasos absurdos de baile. Estas charlas han sido con amigos, a veces sobrios, a veces en copas. A veces en esta Lima fea o en ciudades muy muy lejanas. A veces en directo, otras por mail.

1. ¿Qué tan factible es que, siendo soltero y a medida que pasen los años, encuentres a quien (digámoslo sin tapujos ni asco) será el amor de tu vida?
Le decía a unos amiguetes que en el supuesto de que volviera a la soltería, permanecería en ese estado un buen y largo tiempo.
¿Por dolor, depresión o nostalgia por el amor perdido? Nada. Simplemente por flojera. Me daría flojera volver al mundo de las citas, ni siquiera de las citas, sino a todo ese mundo de fantasía, de espera, de llamadas, de mails, de mensajes ocultos, de "estaba pasando por aquí y vine a verte", de indirectas, de ¿me llamas?, de ¿nos vemos hoy?, de "escuché esta canción y me acordé de ti", de "hoy no creo que pueda, pero mañana de hecho".
Me daría aún más flojera por ejemplo, ir a verlo o verla después de trabajar. De conocer a sus amigos, caerles bien u odiarlos. De lonchecitos familiares para que su familia me ame u odie. De ¿no te gustaba el pollo? pucha! y yo que te preparé esta rica comidita.
Un amigo me decía que yo miro todo eso con desdén porque ahora estoy en "otra etapa" (sentí que estaba escuchando al doctor Maestre y eso no es bueno, no no), pero cuando estás en el mundo de fantasía-llamadas-espera-tequieroperono-estabapasandoporaquiyvineaverte lo vives con ilusión y alegría similar a la del findemespagaronya. No creo ah.
Otra amiga me decía en cambio que ella cree que la vida en pareja es una buena mierda pero que le parecen admirables quienes logran mantener una y quererse a pesar del tiempo y sus ataques (del tiempo, no de ella). Me dijo una frase que me pareció genial (es que ella es cool, si quieres te la presento, je): "las relaciones de pareja duraderas son un poco como ver las olimpiadas por televisión. Te parece admirable lo que hacen, pero sabes que definitivamente no vas a llegar a hacerlo".

2. El fenómeno Friends
Mis amigos ya deben saber que yo los quiero muchísimo. Deben saber también que me preocupo por su salud mental y que sueño con que puedan ser felices a su manera y estilo. Hace algunos años desistí de la noble misión de presentar candidatos o candidatas a novio o novia a mis amigos. Soy un auténtico fracaso en esa tarea. Es así que, conforme ha pasado el tiempo, me he conformado con verlos felices, la mayoría de veces, solitos y solitas, sin pareja.
Es así que, por ejemplo, durante un buen tiempo, la Ñanga y yo éramos la única pareja entre su grupo de amigos y en mi grupo. Salvando las distancias éramos algo así como la Mónica y el Chandler de Magdalena. Mientras el resto de amigos, andaba por ahí rebotando en las tierras de la soltería.
Pero, ¿qué pasa cuándo los amigos se emparejan? Nada pues, dirá ud. serio lector. ¿Qué va a pasar? Pasa y mucho. Te presentarán al galán o novia y prentenden que los quieras. Si te encariñas con el galán o novia de tu amiga o amigo y al mes terminan, qué pena porque ese chico o esa chica te caían tan bien (a veces mejor que tu amigo o amiga, je). Si no los quieres nada y duran 20 años juntos, pues no te queda otra que no hacerte muchas bolas y con la sonrisa de oreja a oreja "desearles lo mejor del mundo". (Para mí "lo mejor del mundo" sería: 1. hacer un programa de viaje de esos maravillosos que te dan todo gratis y vives como millonario. 2. ser millonario. 3. tener diseñador de modas, peluquero, maquillador, chef, nutricionista y personal trainer a mi disposición. 4. lanzar rayos mortales con mis ojos. 5. viajar en el tiempo).
Una amiga me decía que no podía pretender que todas las parejas de mis amigos me cayeran bien, que era suficiente con que mis amigos fueran queridos, respetados y felices y sobre todo, que la pareja no los cambiara hasta convertirlos en personas totalmente distintas (y peores) a lo que eran antes. No puedo negarlo. Pero igual me gusta hacerme bolas (y tomar el té con bolas o bubble tea).

Esta historia continuará...

Tuesday, April 08, 2008

Que alguien me explique...
- ¿Desde cuando al pan con chorizo se le dice choripan y a las peliculas "pelas"? A este paso vamos a terminar hablando de sudaderas, emparedados y remeras.

- ¿Qué pretenden los conductores de combi que pegan stickers del tipo "solo suben mamacitas"?

- ¿Qué le pasa a la gente que cuando la llamas por teléfono y dices su nombre te responde: "¿de parte de quién?"?

- ¿Por qué la gente no se da cuenta cuando te cuentan algo que no te interesa y respondes con: ajá, manya!, anda!, oh, mm, sí?

- ¿En qué momento los realities y los mensajes de texto se apoderaron del mundo?

- ¿Qué diablos significa "mi más sentido pésame"? Osea, pésame estas uvas, pero si alguien se muere, ¿qué tiene que ver el peso en todo esto?

- ¿Por qué la gente se cuelga sus memorias usb en el cuello o cargan con su fotocheck en el pecho o colgado del cuello cuando ya salieron del trabajo?

Gracias por sus gentiles respuestas.