Wednesday, February 27, 2008

Je, las películas
No recuerdo con exactitud la primera película que ví en el cine. Creo, no estoy segura, que fue una de Disney, tal vez Fantasía que me dio tantísimo miedo. Lo que sí sé y puedo dar fe es que, como a muchos, el cine nos ha vendido tal cantidad de escenas e ideas que uno termina (tontos, tontos), creyéndoselas como ciertas o, en todo caso, acostumbrándose a estas.


Me ha metido en la cabeza que bailar en la calle no está mal (por culpa de los musicales). Justo de esto hablaba el otro día con una amiga. Ella me decía que no le gustaban los musicales porque no eran lógicos. Es decir, un no ve a gente bailando en la calle (aunque sería 'chénguere', en especial griferos, vendedores ambulantes y policías) y que si ya pues, estás en éxtasis (de felicidad, no la droga), a lo mucho, lo que haces es cantar (lalala), pero ¿bailar? Yo he bailado la conga alguna vez en la calle, de purita felicidad. Claro, con bailarines que me secundaron. Igual me parece válido que la gente baile en la calle. Y espero con ansias que un día llueva a mares en Lima para poder hacer la de Singing (and dancing) in the rain.



Me ha vendido la idea que un gran amor no es tal si no hay escena romántica en el aeropuerto. Entendiéndose como tal a uno de los protagonistas persiguiendo al otro que está por subir al avión. A lo mucho, yo he vivido la angustia (en pareja) de casi perder un avión, de hacer escalas horribles o quedarme varada. Eso no es romántico pero debería hacerse una película, romántica ¡obvio! al respecto. Así la próxima vez que estemos aburridazos en un aeropuerto en vez de quejarnos suspiraremos y diremos a la par: pero qué romántico.
Me ha vendido la idea que los días transcurren mejor con un soundtrack personal. Que ir por el mundo con audífonos y ipod (o cdplayer o walkman o mp3) le da otra dimensión a las cosas. Es como protagonizar tu propio videoclip. Esa idea me gusta y sí, ¡te la compro! (te compro tu noviaaa).


Me ha vendido frases geniales y muy tontas que no me canso de repetir: "es bueno ser rey" (la loca historia del mundo), "la primera regla del club es no hablar del club" (the fight club), "cayeron las moscas" (pulp fiction, en la tienda con los neonazis gays), "elige una vida" (trainspotting, al inicio y al final), "hagamos un top 5" (high fidelity, todo el tiempo), "hoy es un buen día para morir" (esta es de una película que empieza con christian slater jovencito. No me acuerdo el nombre, pero es la primera frase de la película) , "que empiece la diversión" (trainspotting, uno de los personajes arroja un vaso de chopp a la gente en un bar esperando bronca), "aalex, aalex", "maan in the moon" (ambas de la naranja mecánica), "redrum redrum", "here is johnnie" (el resplandor), "mejor tráeme una cubeta" (el sentido de la vida de monty phyton), "idiot", "sweet" (napoleon dynamite), "¡Teniente Dan!" (forrest gump).

Me ha vendido ideas interesantes para reproducir, a falta de imaginación, en la vida real: casarse en una mesa larga en el campo como la mafia italiana; correr en el Louvre; caminar con una espada de samurai colgada en la espalda; jugar a las luchas en cámara lenta; mecharse en un bar pero de manera espectacular; envenenar palomas; sentarse a ver el puente de Brooklin; clavarle el tenedor a unos bollitos y hacerlos bailar y otras más que espero recordar en un próximo post. Algunas yala, otras están por cumplirse.


Me ha querido vender la idea que Estados Unidos de Norteamérica salvará al mundo de monstruos, ataques nucleares y hasta del fin del mundo. Esta idea felizmente no la he comprado y siempre que puedo, la pateo, la escupo y la aborrezco.

Saturday, February 16, 2008

Me gustas tú
Cuzco me gusta porque aquí conocí a La Ñanga, porque pasé la Navidad más rara y simpática de los últimos años, porque jugué un mes entero a vivir como grande (con algunos tropezones), porque se venden los choclitos más ricos del mundo, porque el tiempo transcurre en otra frecuencia, porque su cielo siempre es condenadamente azul, porque el primer día que llegas y te falta un poco el aire, te sientes como drogada.
De Cuzco no me gustan los locales decorados artificialmente con piedras y manteles con motivos andinos que no se lavan hace años. No me gusta cuando la gente me dice "págueme su voluntad nomás". No me gustan los gringos que gritan "Gringou locou" o que usan sus polos con la imagen del Che Guevara. No me gusta cuando me sirven un plato mal cocinado, reclamas y te dicen "pero así es". Me molesta cuando tratan de adivinar tu nacionalidad y si dices "peruano" te tratan diferente (osea mal).
Me da risa que aún se mantenga el bricherismo en la Plaza de Armas al caer la tarde. Hasta me conmueve un poquito y me recuerda cuando a una amiga, un tipo se ofreció a hacerle una pedicure porque "le gustaban sus pies" (los cuales no podía ver porque mi amiga usaba zapatillas).
Me alegra que haya cada vez más locales nuevos, con mejor servicio y con comida deliciosa. Me alegra que haya turismo con consciencia social y que al mismo tiempo que te diviertes y conoces, ayudes a otras personas.
Me sorprende que haya tantas personas ofreciéndote masajes, limpiezas faciales y manicures.
Desde Cuzco informó para ustedes, Menchis, reportera del aire y por favor "tengan la amabilidad de ser felices".

Friday, February 01, 2008

Seguramente me odiarás después de leer esto
Nunca mejor dicho aquello de no mires la paja en el ojo ajeno. Siempre le digo a un amigo que él en realidad no trabaja, que huevea todo el día y busca cosas raras y graciosas en internet. Él me dice que si tanto nos maileamos (aj el spanglish tecnológico) enviándonos links mutuamente sobre pastruladas en la red, eso quiere decir que yo tampoco trabajo. Nada más falso (¿o sí?).
Los mails que nos mandamos también contienen top 5 (osea listas top pe, todo te tengo que explicar) sobre varios temas. El último top fue "Cosas que me molestan" y salió tan pero tan largo (osea ya no era un top 5) que tengo que postearlo y compartirlo contigo fiel lector. Ahí va. Ah y no vale picarse.
- La gente que se saca los zapatos debajo de la mesa, en especial si es en un restaurante o en una reunión de trabajo. Esto lo he heredado de mi viejo pues él también odia dicha costumbre. Pero él es más radical en su odio, pues pateaba los zapatos y luego se reía cuando la gente solapa y desesperada trataba de encontrar sus tabas.
- Los baby showers y showers para novias. Y cualquier shower que no sea ducha.
- Las mujeres q no se afeitan las axilas.
- Las mujeres q no se retocan las raíces del pelo.
- Los bebes que babean.
- El pancito en los restaurantes. Siempre llena y luego no puedes comer lo más rico.
- Que cobren "cubierto" en los restaurantes.
- Cuando la chela no está heladísima.
- La gente que dice "yo no fumo ni tomo".
- La frase "se te está pasando el tren".
- La gente que sorbe la sopa o los tallarines (salvo que esté ebria. A los ebrios todito se los perdono)
- Las campañas de lactancia materna.
- La gorda de mi clase de natación que me dice "¡No pares!" y me obliga a ser rapidísima.
- Los bautizos.
- La gente que no sabe nada de nada, pero nada eh.
- La gente que todo el tiempo está aburrida. Cuando yo estaba aburrida y le decía a mi abuela: "Mamá Lola, estoy aburrida", mi dulce abuelita contestaba: "¡Serás burro para estar aburrida!". - La gente que cuando la invitas a algún lugar o fiesta dice "¿y quiénes van a ir?"
- Los niños y bebes en los aviones.
- Los niños que le pegan a su mamá.
- Los padres de familia que ponen al bebe en el volante (a lo Britney).
- Que me pregunten mi nombre varias veces. Es decir: "Hola, soy Menchis". Cinco minutos después: "¿Cómo me dijiste q te llamabas?". "Menchis", respondo. Diez minutos después: "¿Cómo era tu nombre?"
- Los que dicen "enenantes".
- Los que tratan a los niños como tarados, esto incluye ciertos espectáculos teatrales, obras literarias y las animadoras de fiestas infantiles.
- Los padres primerizos que te dicen que su hija sí, es lo más inteligente que se haya creado sobre la tierra.
- La gente a la que tienes que explicarle los chistes (¿o será q mis chistes son malos?).
- Cuando la grasa no sale de mi repostero.
- Las botellas de plástico y basura en general en la playa.
- Las mamás que hacen orinar a sus hijos chiquititos en la calle. Luego se quejan por qué hay tanto meón en la calle.
- La comida muy muy cara.
- Que cada vez haya mas huevonazos que publiquen sus libros.
- Las viejas de mi clase de pilates que se estiran más que yo.
- Las flacas regias que dicen "estoy gordaaa".
- Las vendedoras que tratan de adivinar tu talla y no la chuntan y te dicen que eres una talla más de la que usas.
- Estar mal de la garganta en verano y no poder tomar la rica chela heladita-
- Cuando haces notar algo muy muy gracioso y te dicen "no entiendo": No entiendo porque es gracioso ese letrero, no entiendo por qué te ríes con ese muñeco de Barney que baila en un chifa, no entiendo por qué consideras que Melcochita es genial. No entiendo por qué Melcochita dice "no vayaaan aaay".
- Los que dicen "ay q fuerte el pisco" y se toman 8 shots de tequila.
- Desconocidos que te saquen a bailar y pretenden que bailes pegadito o "hasta el suelo, hasta el suelo!!"
- Quienes hablan todo en diminutivo
- Las rifas
- Los taxistas que te preguntan: "¿Y usted cuánto paga hasta allá?". Y si le digo "¿un sol"?

Y me aturde:
- Las mujeres muy exuberantes.
- Los chicos muy guapos.
- Los enanos.
- Los perros que, de buenas a primeras, te huelen el poto.
- Las zapatillas con plataformas.
- Las personas con permanente u ondulación. (Salvo que seas Beyoncé y todo te queda)
- Las mujeres con uñas muy largas.
- Las chicas grandecitas que usan agendas de Hello Kitty.
- La pucca (el personaje animado)
- Mis vecinos del piso de arriba que tiran todo el tiempo
- Cuando escucho a gente tirar