Friday, January 04, 2008

Bienvenidos
Pasada la resaca y la euforia del nuevo año, ¿qué queda decir? Por favor, ya no más "próspero y venturoso 2008". La última noche del 2007 jugábamos a hacer rankings a lo High Fidelity sobre momentos tops de nuestras vidas. Obvio que vino el top de los mejores 5 año nuevos que nos ha tocado vivir. Los míos incluían uno muy bueno de cuando tenía como 7 años o menos y mis viejos se fueron a algún tono y me dejaron con mis primos: los primos pirañas (achoradazos eran). A mí me gustaba pasar tiempo con ellos (pero no mucho porque a veces daban miedo) porque aprendía mucho (por ejemplo, cómo evitar que te quiten tu comida o jugar a las luchas en un espacio reducido) y eran divertidos. La noche del 31 pusimos Viva el Sábado o algo así, un programa de musicales y nos dedicamos a bailar cada una de las canciones que pasaban. Recuerdo con cariño "La chica de Chicago" pues le hicimos una coreografía y cantábamos con nuestras dulces e infantiles voces: "de Chicago la más hermosa" . También bailamos "La noche" de Joe Arroyo e imitábamos su voz. Claro, a la una y algo de la mañana ya estábamos todos bien dormiditos, pero la pasé bomba.
Y claro, el primer puesto del ranking se los robé a todos porque ganó el año nuevo del 99, en Cusco, con la querida Sol y el que ahora es mi esposo (suspiros de la audiencia). Aunque tuvo poco de romántico ya que hubo broncas, golpes, puertas que casi se rompen y un poco de lágrimas. Igual, el mejor.
¿Y el peor? Sin duda aquel en el que viajé hasta Trujillo porque me dijeron las ilusas con las que viajé que "Huanchaco era la voz". Viajamos todos esos kilometros que separan Lima de la Ciudad de la Eterna Primavera (si güey) y aunque pude quedarme en la siempre linda y confortable casa de mis tíos, tuve que quedarme con estas muchachitas en otro sitio que no era lindo ni confortable. Llegado el 31, fuimos a Huanchaco para descubrir que era una larga calle, con playa al frente y muchos borrachos pasándola super. "Bueno, parece que está en algo", pensé. A lo que las muchachitas respondieron: "Ay no, qué fea vaina". Y yo, que debo haber pasado por la etapa más tarada de mi vida, respondí: "¿entonces qué hacemos?" (debí decir: "no me jodas"). La respuesta fue: "vamos a la casa pues".
Y les hice caso.
Y nos fuimos a "la casa".
Y pedimos pollo a la brasa (sin ají porque una de las muchachitas sufría de gastritis o creía tenerla)
Y comimos el pollo
Sin música
Ni baile
Ni una conversación graciosa
Solo nosotras y el pollo (que no era Pios Chicken)
Feliz año, me dijeron y brindamos con Triple Kola o algún simil de la época.
Feliz año, malditas

2 comments:

Anonymous said...

pues mi mejor año nuevo fue cuando recibi el 2007 con cuatro amigas en la soledad de un depa limeño sin playa ni chicos a quien jilear ja! fue mostro!! simplemente el mejor! hay veces en que lo simple es SIMPLEMENTE lo mejor. Un besho Primis!Mili O.

Damian said...

Menchis, casada! felicitaciones. Yo pase hace mucho un año nuevo cagado, pero a pesar de todo con trago, eso nunca falta.
Un abrazo.
Damián