Thursday, December 20, 2007

Papá yo quiero (Papá Noel, por siaca):
1. Papá Noel, quiero que dejes de perseguirnos en el jirón de la Unión, en Wong, en Metro y en los lonchecitos navideños. No sé por qué siempre estás riendo y sudando. Me das nervios.
2. Papá Noel, quiero una scooter como la del comercial de Sagafalabella. No sé para qué la quiero. Solo sé que la quiero. También una bicicleta de paseo.
3. Papá Noel, ¿tú tienes esposa o me estás hueveando? ¿Existe o no la Mamá Noela?
4. Papá Noel, quiero que no existan taxistas mañosos ni rateros.
5. Papá Noel, quiero que dejen de inventar maravillas tecnológicas que me obsesionan. Sí, las quiero todas. Luego me voy a aburrir de ellas, pero ese es el objetivo ¿no?
6. Papá Noel, quiero que la comida rica no engorde.
7. Papá Noel, quiero que Brad Pitt, Gael García y Johnny Depp se vuelvan locos por mí. Pero los 3 al mismo tiempo ¿ya?
8. Papá Noel, quiero que la gente deje de decir "amiga, amiga", "psst, psst" o "dijistes".
9. Papá Noel, quiero ganarme la Tinka e irme de viaje por el mundo con todos los que quiero y hacer compras locas hasta desfallecer.
10. Papá Noel, quiero que cada vez que diga: "ah, es momento de una chela-un piscosour-un chifita-una tortadechocolate", aparezca dicho antojo en mis manitas.
Eso quiero. Si no me lo das, te vas a la mierda Papá Noel. Besito.

Tuesday, December 11, 2007

Asi es el calor
Es sabido que cosas raras pasan en los baños de bares, discotecas y similares. En el baño de mujeres, siento solidaridad. Osea, por ahí que alguna desconocida te presta papel higiénico (sí, yo voy a tonear a lugares misios), toalla higiénica o un puchito. A lo mejor, otra NN te socorre si te encuentras en estado lamentable y hasta puede secar algunas lágrimas. Sí, sí. A mi una vez una NN me sostuvo la cabeza mientras vomitaba mi alma enterita. Ah, aquellos románticos recuerdos. En lo que va del año dos cosas curiosas me han pasado:

1. En el baño del Sargento: una chica se queda mirando mi blusita funky (los malpensados podrían creer que me estaba mirando otra cosa, pero les puedo asegurar que miraba la blusita) y me dice con gritito histérico: "¡Ahhhh q linda tu blusitaaaa aaaaah dónde te la has comprado??? ahhh". Algo que no termino de entender de algunas mujeres. Osea, para qué te preguntan dónde te has comprado algo, ¿acaso creen que les vas a dar el nombre de la tienda para que se compren algo igualito? A mí me encanta decir que es una herencia o que me lo encontré tirado por ahí. Lo cual puede ser cierto o no. Total, nunca se va a enterar.

2. En el baño de La Fábrica (simpatico lugar tonero) una chica entra vociferando: "¡Ahh necesito un encendedor ahhh". (siempre dicen "aaaah "las chicas ¿no?) y yo empiezo a buscar mi encendedor. La chica me mira y dice (sí, otra vez va a usar la palabra "ahhh"): "Ahhh, si tienes encendedor me caso contigo ahhh". Yo le respondo: "Siento que eso no va a ser posible. Ya soy casada". Y la chica responde: "Ahhh no te puedo creeeeeer (en tonito agudisimo). Ahhh cuantos años tienes?". "Tengo 29", respondo y la muchacha en cuestión añade: "ahhh, no te creo!!!, pero si pareces de 22!". No le creí.

Una lástima que no me hayan pasado cosas graciosas en el baño del trabajo. A veces he escuchado gente llorando, pero no he tenido ninguna conversación que valga la pena reproducir en este, su querido blog que, prometo, se renovará con más rapidez. He dicho (y lo digo con tonito Fujimori de "soy inocente")