Wednesday, April 04, 2007

and the streets don´t change..
de mi época guns ´n roses (como dice la canción "no me avergüenzo de este amor", osea del amor a guns n roses pues, ay todo te tengo que explicar) me gustaba esta frase, esta tonta frase de la canción Patience. Una partecita en medio de esa baladeta (no, no me he equivocado al tipear) que decía "and the streets don´t change, but maybe the names" y no me acuerdo nada más. Ok, lo acepto, es una frase tonta, pero me gustaba. Así como me gustan las cosas que crujen, como cuando mascas apio (crash, crash) o cuando revientas las bolitas de esos plásticos que envuelven los electrodomésticos (pluip, pluip).
Y me gusta pensar en las calles. Y cuando paso por ciertas calles me acuerdo de esa canción. Me pasa cuando paso por esa casona en Pedro de Osma. Simpática casona que sigue igual de vieja y fea que cuando la visitaba. Casona fantasmal con biblioteca que me daba alergia, con jardín grande que veía como caían las cenizas de los puchos que fumaba desde mi ventana (a lo candy pero con un poco de punk), con una cocina chica y sucia y con miles, cientos de habitaciones. Demasiadas.
También tarareo esa canción cuando paso por dos de mayo, en la esquina con las flores en San Isidro. Pero no me gusta pasar por ahí. Y me río sola cuando paso por una colinita cerca de la casa de mi amigo Adrián. En ese caminito me he divertido como un chancho, en esas absurdas fiestas que Adrián organizaba. Me acuerdo haber brindado, cantado y reir hasta casi casi, vomitar. (¿nunca te has reído hasta vomitar? ayy te falta!)
Ahora, ahoritita chocherita, aprovecha, estoy a la caza de nuevas calles. ¿Me ayudas a encontrarlas?