Friday, March 30, 2007



En Metro (no en el metro)
Siguiendo con las historias de ama de casa (jua jua), hoy nos toca hablar de las experiencias en el supermercado. Así es queridos lectores (me imagino mismo Teresa Ocampo. Era lindo su programa. Cuando era chiquita jugaba a Teresa Ocampo y "miraba" a la cámara y les "decía" a mis "televidentes": "si señora, siga batiendo hasta que doble su volumen"....ooooy q lindaaaaa).
1. Ayer en la noche, mientras hacía mis compras alimentacionsaludableeslavozsisicomono (juaaa!). Llenaba mi carrito en la sección de frutas y verduras (ya sabes, cinco al día. ¿cinco que? ya tú ve) y siento que alguien me mira. Levanto la mirada y un patita con pinta de yo-toneo-con-merenguitos-que-se-bailan-suavecito me mira y me sonríe. "Whatdafuck?" pienso y sigo escogiendo tomates. El patín estaba con su carrito lleno, entons yo (que como sabrán, te saco la personalidad así fuá fuá según lo que llevas en tu carrito), alucino: "este señor tiene familia, que chu hace mirándome". En eso, unos metros más allá veo a una mujer joven y gorda. Era la mujer. Parece notar que su marido está haciendo algo inadecuado y le grita: "Oe pésate esto" (bien ahí señora!) y le da una bolsa de manzanas. Tamaño pendejo. Llego asada a la jato y le digo a la Ñanga: "oe los hombres son unas basuras". Y Ñanga en vez de preguntar se pone a cantar "Así son los hombres, son una basuura".
2. Demasiada informacion. Seguimos en Metro. Estoy haciendo la cola en la caja (osea, haciendo fila para pagar pues, por si no entiendes los peruanismos). Los señores que están delante se apapachan. Se apapachan demasiado. El tipo le dice "cosas" a la mujer sin sospechar que yo lo escucho todo. Parece que planean las poses amatorias que practicarán llegando a casa. La mujer se hace la ofendida, pero disfruta mucho la escena. Trato de creer que no he escuchado lo que he escuchado y trato de poner la mente en blanco. De pronto, miro lo que llevan los señores calentones: una cajita de wawasana "dulces sueños". Aquí va a pasar algo muy muy extraño.
3. He dicho que no. Sigo en la cola y una señora (parece que es la voz ir en pareja a comprar a Metro) le grita, sí, le grita a su esposo: "¿Tú has puesto estooo?" y señala un paquete de jamón que reposa tranquilazo en el carrito de compras . El marido responde con miedo: "Sí". La mujer tira el jamón y rapidito nomás aparece un empleado del supermercado a recogerlo. Aquí no pasó nada.
4. ¡Ay, qué rara! A diferencia de ciertas personas, a mí nunca me ha gustado que me digan rara. Por eso, cuando la señora que estaba detrás de mí en la cola de la caja, miró mis compras y le dijo a su amiga: "Oye qué es eso de ahí ah", señalando mi queso ricotta. "Ah, ricotta", dijo la amiga. "Ay que rara, quién compra eso?", añadió.

Friday, March 16, 2007

En la semana

1. Los records Guiness
¿Qué impulsa a una persona o grupo a decir: "Oe' yo quiero salir en los récords guiness"?

"Vamos a preparar la ensalada de frutas más grande del mundo", dijo un señor a inicio de semana. Lo dijo en RPP. El señor era promotor turístico de la selva central. Había venido a Lima como parte de una feria para dar a conocer (que fea composición gramatical. Disculpen, son defectos de oficio) los atractivos de esa bella zona de nuestro país (uaa! esta frase quedó peor). Los de RPP le preguntan: ¿Y qué actividades tienen planeadas? Y el señor sale con eso de la ensalada de frutas más grande del mundo y que la iba a escribir en los récords Guiness y todo.
Pero parece que está de moda eso de las preparaciones gigantes. Resulta que ahorita, si ahorita, en la alameda Chabuca Granda en el rico Centro de Lima, se está desarrollando la ExpoPaltas & Paltas 2007. Cuando me llegó el mail con el título "expopaltas & paltas 2007" lo primero que pensé era que se trataba de un conversatorio sobre los problemas psicológicos más comunes en los limeños. Al abrir el mail encuentro que no (ches!) que se trataba de una exposición de... (adivinen!)... paltas! así es paltas, paltitas y paltotas en el mundo de las paltas. Así, y tal como dice su simpática nota de prensa, en la feria usted podrá disfrutar de sandwiches, helados (ajá sí sí), cremoladas, anticuchos, causas, broster (¿qué es broster? broster pe. Como cuando te encuentras con un amigo y le dices: "habla broster". Tss, nada sabes ah) hechos a base de palta. También habrán tratamientos faciales y capilares con palta, una pasarela agraria (ejem) y ¡obvio! el " 'sanduwich' (sic) de palta más grande del Perú".
Lo único que van a ganar estos señores amantes de las preparaciones gigantes es:
- una invasión gigante de moscas
- tal vez una intoxicación gigante
- o un sábado gigante (¡qué mal chiste por dios!)

2. No me gustaría ser Camucha Negrete
La programación televisiva matutina (de 9 a 11 am) de señal abierta es malcriada. Sí, ese es el adjetivo preciso. Es malcriado pasar esos comerciales de fataché, de geles reductores y de productos horribles para comprar por teléfono. Es malcriado pasar una telenovela que lleva el título de "Amores de mercado" y que, por lo poco que he visto, no se desarrolla en un mercado, pero sí hay harto chape. Es malcriado pasar un programa de cocina con Camucha Negrete. No te pases. La señora parece que no cocina hace veinte años. Encima tiene una voz en off que parece de Radiomarpluscategoricamentesuperiorayquerico y con el que "se pelea" y para colmo, los platos que cocina se ven bien feucos. Pero creo que es aún más malcriado quitar el programa de la señora Camucha para poner en su reemplazo.... ¡otro programa de cocina!! Y aquí no acaba la malcriadez, no señor. Pues el programa "nuevo" es en realidad un programa que, supongo por los colores y la estética, data de los años 80 con "Gastón Du Postre"!!! Sí, aquel cocinero ¿francés? bigotón que decía "Cocoa Wintegs" (Si eres un lector menor de 27 años, tal vez no tengas ni idea de lo que hablo, mejor).

3. ¿Vao a Japón?
Mi novio se engancha con ciertos temas con la misma facilidad que un personaje de Trainspotting con la heroína (la droga pues, no la chica que hace las veces de héroe. Ay todo te tengo que decir). Ahora está enganchado con Takeshi Kitano http://es.wikipedia.org/wiki/Takeshi_Kitano y Japón. El año pasado fue con Peter Sellers y las comedias psicodélicas de los 60 y ya desde hace unos diez años que está enganchado con Los Simpsons. Pero parece que este enganche va a durar más pues ha propuesto ir a Japón. "Para conocer pe", me dice. Vao pe.

Tuesday, March 06, 2007



He creado a un monstruo
Soy culpable. No puedo negarlo. He creado a un monstruo: al fan kitschretrobasura. El querido amigo Papadón (con cariño, ya tú sabes) ha sucumbido ante el ataque kitschretrobasura. Pero vayamos por partes, como dijo Jack.
Admito con orgullo que la música antigua me gusta muchísimo más que la que suena en la radio como parte de los rankings tops (toptoptoptop). Y eso desde siempre, antes de que los 80 se pusieran de moda o que bailar YMCA en una boda fuera un ritual. Encima, luego llegó La Inolvidable y sus horas del lonchecito con lonchecito, luego las maratones de videos retrobasura (con el amigo Zárate antes conocido como “el antiguo” y hoy llamado “el moderno”) y etc. Es más, la música “moderna” solo la conozco por el amigo Osquitar, porque voy a su escritorio y le digo: “Dame un disco, chocherita”, a lo que él responde: “Como qué?” y ahí viene los pedidos:
- Un disco para lunes
- Un disco para cantar lalala
- Un disco sin letra
- Un disco boni o “algo boni”
Gracias a él he conocido grupos que no me hacen quedar (ante el resto de amigos y gente) como la tía que vive y goza dentro de mi. Gracias chocherita.
Pero aparte de los discos que me pasa chocherita, tengo pues esta maldita afición por la música antigua. Afición que, solapadamente o dictatorialmente, he tratado de inculcar en mis amigos. Felizmente casi todos se han resistido, casi.
Hasta que… como dice Juan Gabriel… Hasta que llegó Halloween Kitsch en aquella simpática discoteca santiaguina (en santiago de chile pe). Era 31 de octubre y, en el departamento que invadimos (léase donde nos alojamos), improvisamos algunos inocentes disfraces con lo que pudimos y teníamos a mano. Ahí estaban las máscaras del Mercado Central y unos polos raros. Luego de transformarnos (transformers) nos fuimos (nos llevaron en realidad) hasta la discoteca en cuestión.
En dicha discoteca se celebraba un tono kitsch. En el flyer lo advertían: la música que ahí tocarían representaría la escoria musical más querida, ahí estarían las toneritas de siempre, thriller de Michael Jackson (había que preparar coreografía por siaca), los saltitos de las Flans, Chayanne (con los éxitos que tanto le gustan a Ollanta Humala), Yuri, Rafaella Carrá y la irrupción en vivo de Elvis Presley, Celia Cruz y quien se atreviera. Además, claro, había concurso de disfraces.
La música empezó a hacer efecto. Garibaldi, New Kids On The Block y demás joyitas. En eso, Camilo Sesto entonó “Siempre me voy a enamorar de quien de mi no se enamoraaaa” y la fiebre se desató. Algo se encendió (supongo que el chip “i love retrobasura” que todos llevamos dentro) y quedamos marcados para siempre. Ya nada volvió a ser como antes.
Ahora el chip se ha apropiado de Papadón. El sábado llegó a visitarme con un disco diabólico entre sus manitas. Es diabólico pues apenas lo puso, empezamos a gritar “noooo, esa canción me hace acordar a:
- cuando tenía 9 años y veía “Viva el sábado”
- mis años de educación secundaria
- mis primeras chupetas universitarias
- el programa “hit” de canal 9
- mi primera decepción y mi primera ilusión (aaah q romántico, misma gordita de Carrusel de niños un carrusel de amooor)
- mi primer cachetadón (el que di, no el que recibí, pues ese sería motivo de denuncia)
- los quinceañeros
- los pasitos yeye
- las fiestitas inocentes y las no tan inocentes
- el primer y el último ron de mi vida
- etc etc
Papadón me confiesa que ahora no puede dejar de bajar y recolectar música de este estilo y ya va más de 200. “Me he vuelto un adicto” me confiesa y yo solo lo encomiendo (a los santitos yeye), y claro, también lo invito a mis horas del lonchecito. Bienvenido al club.

Friday, March 02, 2007

Pequeñas grandes cosas

Mi mamá dice que me fijo demasiado en las cosas. ¡Pero si las cosas son lindas!, le respondo. Además, son los pequeños detalles los que, en mi humilde entender, terminan por definir a las personas o al menos te hacen alucinar delicioso. Por ejemplo, yo veo a un señor con uno de esos anillos doraditos y con piedrón en el dedo chiquito y empiezo a alucinar, que a lo mejor es funcionario público, pero ojo, no cualquiera. Uno que decide y que siempre anda con el dedito levantado (no le hace caso a la tía Holler) y arreglándose el bigote. O la gente, en especial señores, que usan zapatos blancos de punta redonda. En el trabajo hay un señor que tiene ese look (de zapatos blancos). A mí me parece fascinante (fascinante no tiene que ver con fashion, aunque suenen parecido, isn´t it ironic? como diria la ex pelucona Alanis). Osea, es un híbrido entre un marinero y un salsero. Me encanta.
¿Y las pulseritas en los tobillos? Una amiga alguna vez hizo un trabajo de investigación sobre objetos fetiches en jóvenes limeños (sí, mi amiga está más quemada que yo). Bueno, resulta que eso de la pulserita no tiene nadita de inocente. Ah no. Según la investigación de mi querida amiga, la pulserita ha sido diseñada inicialmente para ir en la muñeca y, al trasladarse al tobillo, es como si se invirtieran los papeles. Es decir, el tobillo pasa a ser una nueva muñeca (no la vestida de azul, la muñeca pee donde te pones tu reloj). Entonces, y aquí viene lo raro: tú a una chica le puedes coger la mano, la muñeca, el codo y el hombro como las huevas. Pero si le coges el tobillo (ajúa!) no es tan sencillo pues (cómo vas a estar cogiendo el tobillo así nomás, mínimo pide permiso). ¿La rodilla? Menos. Y si quieres seguir el esquema: muñeca, antebrazo, codo, brazo, hombro, pero aplicándolo a las extremidades inferiores, pues el hombro ya sabes por donde se ubica. Bueno bien quemado todo pero por lo mismo, interesante. Así que ya sabes, no te me hagas la loca con el asunto de la pulserita en el tobillito. ¡Tremenda eh!
Me gusta ver por debajo de las mesas y chequear quiénes se sacan los zapatos. Mi papá odia que la gente se saque los zapatos, pero le gusta cuando está en algún lugar superficho con gente carilarga y en eso se escucha una musiquita andina o cumbiambera y todos los superfichos empiezan a zapatear así caleta nomás.
Me fijo en la manera en que las parejas se agarran de la mano. Si se agarran solo los dedos, si se envuelven tiernamente sus manitas o si se les ve incomodísimos. Hace poco estaba por Larco y había una pareja de gringo + peruana. La chica le agarraba la mano y el pata se la daba pero así como quien coge una anchoa, con las justitas. Feo.
Me fijo en lo que lleva la gente en sus cochecitos (mejor digamos carritos) del supermercado. ¿Brócoli, salvado de trigo, yogurt? Tal vez sufras de estreñimiento chocherita. ¿Vinos y quesos? Mm, a quién quieres impresionar. ¿Cornflakes, paquetes de galletas, paquetes de jugos? Padre de familia con hijo en edad escolar. ¿Ron y papirikas? Guácala. Pobre hígado. ¿Varios six packs de chela? Yeee! noche de chicas (o de chicos). ¿Embutidos, hamburguesas para freír, tuco listo para tirar sobre los tallarines? No te gusta cocinar no?
Fijonasa soy pues y no me compadezcas