Tuesday, October 24, 2006


No pues

Las películas sobre periodistas son un género aparte. Las hay buenas, regulares y malasas. En estas generalmente se muestra a apasionados individuos que van en busca de la noticia. Los hay cool como Robert Redford y Dustin Hoffmann en Todos los hombres del presidente; los hay chéveres como Truman Capote en Capote; los hay cínicos como en la pelicula The Shattered Glas sobre un pata que se inventaba los reportajes y hay casos inclasificables, como la película Perfect.
El sábado pasado, que fue uno de aquellos y largos sábados, me la pasé viendo tele. Empiezo el recorrido de canales y en eso encuentro a John Travolta con un minúsculo shortcito moviendo la pelvis en una clase de aeróbicos dirigida por Jamie Lee Curtis. Dos problemas: Uno: el shortcito era muy chiquito y parecía que "algo" se iba a escapar en cualquier momento. Dos: Jamie Lee Curtis es rara. Osea, cuerpaso y todo, pero rara. Parece extraterrestre.
Ví esa escena y cambié. Luego de un rato volví a caer en el canal donde pasaban la película y ¿qué creen? pues John Travolta seguía moviendo la pelvis solo que ahora lo hacía echado y mirando sonriente a Jamie Lee Curtis. El shortcito seguía ahí, moviéndose. Cambio de canal, pero como siempre sucede con las malas películas, tienen algo que hace que no las puedas dejar de ver, igualito como los accidentes: sabes que son horribles, pero igual sobreparas el auto para ver al muerto. Igualito.
La historia seguía y luego de algunos minutos de estupor entendí de que se trataba la película: John Travolta es un reportero (creo que de la Rolling Stone. Si yo trabajara en la Rolling Stone no usaría esos shortcitos, por más ochentas que sean) al que le encargan un reportaje sobre el fascinante mundo de los gimnasios. Se va un gimnasio de moda en donde, como son los años 80, todos los alumnos usan leotardos en colores pasteles, tienen rayitos en el pelo y escarpines. Ahí conoce a Jamie Lee Curtis que es la instructora estrella del gimnasio. Obvio que se involucra con ella y después, no sé por qué extraña razón, aparece el FBI. Hasta ahí nomás pude ver porque John Travolta+escarpines+rayitos+el FBI ya era demasiado. Lo más gracioso es el nombre de la película: Perfect. No en vano, un crítico de cine dijo (sobre la peli en cuestión): ""When you’re thinking of Perfect, the first and last big budget aerobics movie, never has a title been so far from the truth."

Thursday, October 19, 2006



Y tu mamá también


Las hay adorables, histéricas, las que se hacen las víctimas y claro, las castradoras. Madre, felizmente, no hay una sola. Yo no puedo quejar de la mía, es genial. A los veinte minutos de hablar con ella, te das cuenta de ese sentido del humor un tantito ácido que tiene (no tanto como el de mi viejo, ese ya es limón puro), del modo práctico con el que ve las cosas, de una sabiduría que ya quisieran muchas y cómo trata de parecer cool ante algunas pachotadas que digo. Repito, no me puedo quejar de mi madre.
Pero hay otras que sí son de temer. Ayer conocí a una muy especial. De primera impresión, una señora normal, con peinado normal, con sonrisa normal. Cuando nos presentaron dijo que me recordaba. Falso. Primera vez que nos veíamos.
Luego (¿será que parezco tía o qué?) me preguntó que por qué las chicas no usábamos faldas o vestidos más seguidos, que se nos veía tan lindas y que si ya había visto a ese chico guapo que estaba en la reunión (es que todo transcurrió en una reunión). Una vez más, usé mi estrategia de la sonrisa y le sonreí porque no sabía qué decirle. Luego me dijo que cómo era posible que su hija y sus amigas, tan guapas, tan lindas, tan inteligentes, en tan buenos trabajos, no consiguieran novio. Dijo "consiguieran", al menos no dijo "atraparan". Otra vez, sonreí.
Tras unos minutos (que conté uno por uno), la señora en cuestión se encontró con otra mamá que sí conozco y aprecio mucho. El tema de por qué sus hijas no tenían novio volvió a la mesa y yo decidí sonreir y pensar en una hamaca o en el turrón de Doña Pepa que me esperaba en casa. Lograr abstraerme de conversaciones es cada vez más sencillo. Ayer por ejemplo, durante el almuerzo y mientras unas compañeras de trabajo hablaban de algo que, supongo, era importante, yo hacía un repaso mental de los dulces que me gustan y justo cuando una de ellas terminó de hablar yo dije: "Ya sé qué quiero. Quiero un churro del Manolo". Las chicas, que son amables y ya se acostumbraron a este tipo de comentarios, se rieron.
Pero estábamos en el tema de las mamás. ¿Por qué se obsesionan con determinados temas? El caso que cuento era una obsesión por conseguirle novio a la hija. Yo conozco otra que tiene obsesión con el cuerpo de su hija y cada vez que puede le dice "gorda" o que meta la barriga o que se pare derecha o cosas así. Hay otra que está obsesionada con su nuera, siempre la analiza, le busca mil defectos, le inventa enfermedades y hasta chismea de la pobre chica. Y está también esa otra que su obsesión es que sus hijas sean famosas, que salgan en los periódicos porque son tan "liiiiindas".
Yo me pregunto: ¿Es que la maternidad despierta algún tipo de locura temporal? Creo que sí, no en vano si matas a alguien días después de dar a luz no vas a la cárcel. ¿Cuando yo sea madre, mi hija escribirá en su blog pachotadas de este tipo sobre mí?
Descúbralo en el siguiente episodio de "Todo sobre tu madre, ¡may!".

Tuesday, October 17, 2006

¿Cómo dice que dijo?
Reproduzco con absoluta fidelidad, una extraña conversación que tuve hace un par de días. Es cierta, totalmente cierta.

Chica: ¿Han visto que han abierto un Museo de la Imaginación?
Menchis: Ah sí. Creo que lo administran los mismos que administran el parque de Huachipa...
Chica: No es en Huachipa. Este museo está en el Parque de las Leyendas.
Menchis: Lo sé. Pero como te decía, la administración es la misma de Huachipa
Chica: ¿De qué?
Menchis: Del zoológico de Huachipa
Chica: ¿Y dónde queda eso? Yo te estoy hablando del parque de las Leyendas
Menchis: .....
Chica: Entonces, ¿quién administra el parque?
Menchis: ¿El parque de las Leyendas o el Museo de la Imaginación?
Chica: El de Huachipa
Menchis: Huachipa es un zoológico...
Chica: No, ese es el Parque de las Leyendas
Menchis: ....

¿Se habla español? Quien sabe...

Thursday, October 05, 2006



Momentos Kodak
Hace un par de semanas usé esta frase "... como el mejor momento kodak" y mi jefe me dijo: "ah, ¡qué tal cherry para kodak!" y yo que ultimamente cuando no sé qué decir, sonrío, pues sonreí y no dije nada más.
Hace tres semanas fui a Rioja, en el dpto de San Martín ("baila al ritmo de San Martín, baila baila baila") y resulta loco como a veces, a pesar de estar rodeada de lindos paisajes, naturaleza, pajaritos que cantan lalala y mucho verdor, osea de momentos aparentemente kodak, en lo que te fijas es en cosas como:
- Una inscripción en una puerta que decía: "NO TOCAR, MOLESTA" y otra que decía: "NO TOCAR. NO HAY NADIES"
- Un cartel del gran grupo "Los cuervos de rioja" en la plaza de armas de Rioja. Lo curioso es que el cartel simulaba ser un billete de 100 dólares y en vez de la cara de.. de.. (será que tengo poco o nulo acceso a los billetes de 100 dólares porque no sé quién sale ahí) estaba la cara del cantante de los cuervos. ¡Grandes!
- El programa radial "Así opino yo". Tal vez el conductor debería agregar: "¡Y a mí, qué chu!". Bueno, ¿de qué más podría tratarse un programa con semejante título? Pues de un tipo diciendo: "Ah esto está mal porque así opino yo" y un largo etc.
- Un local en el que compartían espacio: cabinas de internet, una juguería en la que vendían chela que venía a la mitad y mesas de plástico con sillitas para adultos (tamaño normal) y para niños (en tamaño pequeñito).
- Un local con el siguiente letrero: "Chelas Palomino" (¿será una nueva marca?)
Creo que esos fueron mis momentos kodak de Rioja. ¿Y el tuyo?