Monday, September 25, 2006


Oh, el cine

Es con películas como "Hierro 3", del director coreano Kim Ki-Duk, que uno recupera la esperanza en el cine. Que uno piensa: ¡Gracias! no todas las películas son comedias románticas, malos remakes, finales previsibles o héroes musculosos. ¡Gracias!
Trata de un patita, Tae-suk, que se mete a las casas vacías, usa las instalaciones de la jato, se pasea, ve tele, duerme, hace caca, se baña, lee; si hay algo (una balanza, un reloj, una pistola) que no funciona en la casa, lo arregla, etc. Luego, lo deja todo limpiecito y se va. Hasta que en una de estas incursiones, encuentra a una mujer, Sun-hwa, que era maltratada por su imbécil esposo y que al ver a Tae-suk, decide acompañarlo en estas movidas. Y mientras recorren juntos las casas vacías, "algo" (que podemos llamar amor, si quieres) surge. Pero, durante estos recorridos, ninguno de los dos se dice una sola palabra, pero se quieren a rabiar. ¿Les cuento el final? Bueno, lo haré y qué pena pues. Resulta que al tipo lo meten preso (no contaré por qué, porque me tomaría muchas líneas) y durante su encierro, se entrena para volverse rapidísimo, velocísimo e imperceptible, como una sombra. Adquirido este entrenamiento, va en busca de su amada y llega hasta su lujosa casa (es que Sun-hwa tiene un esposo billetón) y como está hecho un "flash" (osea, está recontrarapido) se mueve en la casa como si nada y se vuelve la sombra del imbécil esposo. Y es entonces que vemos una de las escenas más bonitas de la historia del cine: Tae-suk entra a la jato, ella lo ve, él se pone detrás del imbécil esposo y ella sonríe. El esposo cree que Sun-hwa le está sonriendo a él, pero en realidad, le sonríe a Tae-suk (que encima es guapo!) y se te empiezan a parar los pelos de purita emoción. Luego, el esposo imbécil se acerca para abrazarla y Tae-suk que está pegadito al esposo (es que es su sombra pe) le da un beso a Sun-hwa (como la foto que ilustra este post).
La escena es de una emotividad que si el corazón no se te estruja horrible y sientes que vas a gritar es porque estás mal, tío.
Y como la película te deja todo tembleque, luego (y si te gusta sufrir) te metes a internet para saber más del director y te enteras que este desgraciao escribió este poema que, bueno, es para que saques la galleta de soda y te cortes de una maldita vez las venas:

"we´re all empty houses
waiting for someone
to open the lock and set us free
one day, my wish comes true
a man arrives like a ghost
and takes me away from my confinement
and i follow, without doubts, without reserve
until i find my new destiny"

2 comments:

reds said...

la buscare pero espero no salga algo como Shaolin soccer, el poema es puro feeling, saludos,

Damian Carrillo said...

Cuando una mujer me sonria debo fijarme que ese chino maldito no este a mi espalda.
Damian