Wednesday, December 20, 2006


Mi Navidad favorita
Llevábamos ya 21 días viviendo en Cusco. La Plaza de Armas de la ciudad, ex refugio de bricheros y lugar para hacer la siesta, se transformó en una gran feria: cada pedacito de plaza había sido tomado por artesanos de toda la región y un buen grupo de hippies, estos últimos eran mal vistos por algunos señorones y señoranas cusqueños. No sé por qué tanto problema si también son artesanos.
Era el 24 de diciembre y decidimos hacernos regalos entre las tres mosqueteras. Cada quien compraría un regalito significativo que no excediera las cinco lucas. Sol me regaló una cholita con una palta entre sus manos. "Esa eres tú, con tu palta entre las manos. Porque a ti te gusta la palta". Luego, como todos esos relajados días, dimos muchas vueltas, salió el arcoiris y yo le tomé una foto a un niño que se había metido a una caja y no podía salir de ella.
Se hacía de noche y una de las mosqueteras entró en depresión navideña. "Extraño a mi familia", dijo. Sol y yo la invitamos a salir, a ver cómo era la nochebuena sin familia. Ella se negó y se quedó sola en el cuarto.

- ¿Vamos a la Misa de Gallo? -propuso Sol y agregó con entusiasmo- es que los ritos católicos me encantan.
- Será porque durante once años ninguna monja loca te obligaba a asistir a cada rito- dije con malacara.
- Sí pues, debe ser por eso. Me fascinan. Lo de la copita, las hostias, la campanita que tocan...- dijo ella con una sonrisa.
- La copita es el cáliz y ahí está la sangre de Jesús- dije fingiendo solemnidad
- Ah qué raro suena eso- dijo ella.

Fuimos a la Misa de Gallo y fue decepcionante. Pensamos encontrar algo especial y nada. Algo así como una gran producción, a lo corso de Wong. Fue una misa más. Es más, la gente del coro no estaba vestida con nada especial. Tampoco había familias emperifolladas ni niñas con vestidos navideños. Nada.

- ¿ESTO ERA LA MISA DE GALLO?- casi gritó Sol al salir de la iglesia.
- Pues sí... Decepcionante. Los católicos deberían lucirse, aunque esta no es su fiesta principal, ¿sabías, no?
- Yo no sé nada de esas cosas...
- La fiesta principal, osea el Oscar de la Iglesia Católica es la Pascua de Resurrección porque blablabla....y empecé a contarle a Sol sobre los ritos y esas cosas católicas. Ella escuchaba mientras caminábamos por la plaza de Armas.

- Tomemos chocolate -dijo ella- Es la costumbre...
- Sí... Mira, ahí hay un quiosko.
- Dos chocolates por favor.

Y caminamos por las callecitas cusqueñas con nuestros chocolates en vasos de cartón . Yo, con mi casacón rojo, mi sombrerito gracioso y ella con su boina y un abrigo. Nuestros uniformes de ese entonces.

- ¿Oe que hacemos? - dijo Sol.
- No sé- respondí

Seguimos caminando y dando vueltas. La tercera mosquetera estaba en el cuarto durmiendo su depresión navideña. Mientras, nosotras caminábamos sin rumbo. Nos detuvimos frente a una de esas escaleras que siempre conducen a un bar. Entramos y mientras subíamos:

- Esto parece una película de Tarantino - dijo Sol
- Je, sí.

Y en eso, "Jungle Boogie" empezó a sonar. Ahora sí estabamos en una película de Tarantino. Entramos al bar. Poca gente, la mayoría hippies, gringos y gringas solitarios que brindaban y nadie más. Seríamos en total diez personas. Bebimos, bailamos y un hippie viejo se nos acercó:

- ¿Cómo te llamas? - le preguntó a Sol.
- Sol - respondió ella.
- Te llevo dentro de mí - dijo y sonrió dejando ver un solcito dibujado en uno de sus dientes.

Luego la noche se empezó a poner más tarantinesca aún. Una gringa me sonreía con demasiado cariño. Un pata me invitó a bailar una cumbia, mientras pensaba "¿esto es nochebuena?". Me imaginaba a mis padres y amigos brindando con champagne y comiendo pavo. ¿Y yo que hago bailando cumbia? Y de repente, todo empezó a moverse más rápido y pensé: "Oh no, ahora sí estamos en una maldita película de Tarantino, ¿en qué momento aparecen cuatro tipos de saco y corbata y se apuntan las pistolas entre sí?".

- Sol, feliz Navidad - y levanté lo que quedaba de vodka
- Feliz Navidad - respondió.

Crédito de imagen: La gran Natalie.

Thursday, December 07, 2006


No quiero ser Julio Iglesias

Hoy escuché una canción de Julio Iglesias que dice así: "Ser bohemio, poeta y ser golfo me va. Soy cantor de silencios que no vive en paz, que presume de ser español por donde va". Debe ser muy cool alucinarse bohemio-poeta-golfo y "cantor" y ganar un montón de plata por ello. ¿Será?
Hay algo en Julio Iglesias que no me cuadra del todo (¿sus genes?), esa actitud de ganadorsazo, de "pucha soy tan rico, pero tan rico que me miro al espejo y me doy ganas", de "ah todas las mujeres se quieren acostar conmigo", de "mira mi bronceado eterno, mis lentes oscuros, umf". Si alguien me dijera: "A mí me gusta Julio Iglesias" o si en medio de una feroz borrachera (cuando afloran esos ocultos gustos y aficiones) me pidiera: "oye, ponte "Hey" de Julio Iglesias", creo que convulsionaría de purita cólera. Todo cambiaría si me dijeran: "ponte una de Nino Bravo o "Gavilán o Paloma" de José José". Ahí si cambia porque Nino Bravo es tremendo, tiene un vozarrón y una pinta de chico buena onda que es imposible no quererlo. Y José José pues es un malogradazo que en sus canciones (y creo que en la vida real también) anda siempre desbarrancándose y hablando del alcohol y el dolor y eso. Y cómo no te va a gustar pues. Obvio.
¿Por qué el rechazo a la imagen ganadorsaza? No sé. Debe ser porque soy de la generación noventera, aquella que tuvo entre sus hits a "Looser" de Beck. O tal vez porque me identificaba más con Kevin Arnold y sus paltas que con Zack Morris de "Salvado por la campana". Los ganadores siempre me han generado desconfianza, esos que siempre se quedan con la chica linda al final de la película; esos que sonríen y no tienen espinaca entre los dientes. No son humanos, pues. Yo prefiero a la gente común. A los que se tiran pedos y chanchos sin decir "ups, perdón" o sin sonrojarse, a los que choteaban de las fiestas infantiles cuando peques, a los que fueron a su fiesta de promoción con sus primas, los que se quedaron con sus entradas de Michael Jackson o de Rod Stewart. Y no es pena ni solidaridad. Es que ellos, a pesar de todo, son de verdad, no como Julio Iglesias, con su bronceado falso, sus lentes ray ban y sus canciones papirikas sin sabor peruano.

Thursday, November 30, 2006

Chiquitita dime por qué...
Hace poco hablé con una psiquiatra muy bacán que me dijo que, así seamos bebitos, hay cosas que se fijan en tu cerebrito-cerebruto y están asociadas a ciertos elementos o situaciones. Por ejemplo, ella me decía que si tú, cuando eras chiquitito o bebe, te ganaste con un broncón entre tus viejos justo frente al arbolito de navidad, mancaste. Porque de repente, un día de estos, vas a ver un arbolito de navidad y te va a dar un ataque de angustia de esos, se te va a cerrar el pecho y hasta te va a venir la depresión del año porque vas a activar justo esa zona del cerebro responsable de todos esos sentimientos horribles. ¿Será?
No sé. Yo tengo gratos recuerdos de casi toda mi infancia. De bebe no me acuerdo nada. Dicen mis padres que cuando era bebe casi me muero porque me enfermé horrible por andar comiendo porquerías y tierra. Dicen también que me caí de la cuna y me partí la cabeza. Nada, cero recuerdos. Pero si me acuerdo de mi Superapachurrito (un muñeco mezcla de superman y apachurrito), por ejemplo y parece que Superapachurrito estaba conmigo cuando me caí. Dicen también que en otra oportunidad me caí dentro de un balde gigante con agua y casi muero ahogada. Nada, naranjas, nones pirinoles. No me acuerdo nada de eso. Pero sí me acuerdo del vestido que me hizo mi tía para una lejanísima Navidad y que era una cosa de locos, era de broderie, con un cintón rosado al frente, una belleza. Lindo, lindo. Me acuerdo también que mi papá se disfrazó de Papa Noel con un bata china (mi papá es así pues). Y me acuerdo cuando me robé los lentes de mi tía (ahí sí era chiquitita) y me los puse y no veía nada y casi me saco la ñoña tratando de escapar de mi tía.
Me acuerdo haber jugado con los chanchitos de jardín, rasparme las rodillas cientos de veces y que mi mamá me decía que de grande iba a tener rodillas negras y feas. Falso. Mis rodillas están bien.
Lo que sí tengo son asociaciones entre la comida y ciertos episodios felices infantiles. Por ejemplo, yo veo un paquete de las galletas cream crackers y me acuerdo de los desayunos domingueros con atún. Cuando huelo a tostada, me acuerdo de los lonchecitos con mi mamá. El cuacuá me hace acordar a mi tío ernesto y así.
Pero asociaciones mentales así bravas y tristes de mi infancia, nada. La tristeza vino después, ya de grandecita.

Friday, November 17, 2006

¿Esto es la globalización o la posería es internacional?
Lugar: Club Ciudad de Buenos Aires (Argentina).
Día: Sábado 4 de noviembre
Hora: Once y algo
Daft Punk tocaba y yo lo veía dando saltitos porque soy pequeña (y también porque estaba contenta). Felipe, muchacho fosforescente miraflorino, estaba grabando todito el concierto con su superfilmadora chiquita. Era uno de los pocos que grababa, la mayoría de gente tomaba fotos. Un ché le dice: "boludo, tenés que colgar esto en Youtube". Yo pensé por dos segundos: "Ah, esto debe ser la globalización".




















Peruanos
Sujeto 1:
¿Cuando te preguntas de dónde eres, qué dices: de Lima o de Perú?
Sujeto 2: De Lima
Sujeto 3: De Perú
Sujeto 1: ¿Y qué sientes cuando te dicen peruano?
Sujeto 2: Nada, pero suena raro no?
Sujeto 3: Suena despectivo.
Sujeto 4: No debería sonar despectivo, si es solo un gentilicio.
Sujeto 1: ¿Un qué?
Mientras sosteníamos esta conversación en la estación de Retiro (Bs. As), Soledad, una simpatiquísima mendocina que conocimos en el bus que nos trajo hasta esta estación gigante, nos decía: "¡Hey peruanos!, vamos a conocer la mañana porteñaaa. Síiii". Buena gente Soledad. Creo que quería ir a pasear o a tomar una chela (después de los cinco vinos que habían tomado en el bus). Ni lo uno ni lo otro. Fuimos a nuestro hotel que estaba lleno y no nos aceptó y terminamos en el hotel de The Shinning.

Tuesday, October 24, 2006


No pues

Las películas sobre periodistas son un género aparte. Las hay buenas, regulares y malasas. En estas generalmente se muestra a apasionados individuos que van en busca de la noticia. Los hay cool como Robert Redford y Dustin Hoffmann en Todos los hombres del presidente; los hay chéveres como Truman Capote en Capote; los hay cínicos como en la pelicula The Shattered Glas sobre un pata que se inventaba los reportajes y hay casos inclasificables, como la película Perfect.
El sábado pasado, que fue uno de aquellos y largos sábados, me la pasé viendo tele. Empiezo el recorrido de canales y en eso encuentro a John Travolta con un minúsculo shortcito moviendo la pelvis en una clase de aeróbicos dirigida por Jamie Lee Curtis. Dos problemas: Uno: el shortcito era muy chiquito y parecía que "algo" se iba a escapar en cualquier momento. Dos: Jamie Lee Curtis es rara. Osea, cuerpaso y todo, pero rara. Parece extraterrestre.
Ví esa escena y cambié. Luego de un rato volví a caer en el canal donde pasaban la película y ¿qué creen? pues John Travolta seguía moviendo la pelvis solo que ahora lo hacía echado y mirando sonriente a Jamie Lee Curtis. El shortcito seguía ahí, moviéndose. Cambio de canal, pero como siempre sucede con las malas películas, tienen algo que hace que no las puedas dejar de ver, igualito como los accidentes: sabes que son horribles, pero igual sobreparas el auto para ver al muerto. Igualito.
La historia seguía y luego de algunos minutos de estupor entendí de que se trataba la película: John Travolta es un reportero (creo que de la Rolling Stone. Si yo trabajara en la Rolling Stone no usaría esos shortcitos, por más ochentas que sean) al que le encargan un reportaje sobre el fascinante mundo de los gimnasios. Se va un gimnasio de moda en donde, como son los años 80, todos los alumnos usan leotardos en colores pasteles, tienen rayitos en el pelo y escarpines. Ahí conoce a Jamie Lee Curtis que es la instructora estrella del gimnasio. Obvio que se involucra con ella y después, no sé por qué extraña razón, aparece el FBI. Hasta ahí nomás pude ver porque John Travolta+escarpines+rayitos+el FBI ya era demasiado. Lo más gracioso es el nombre de la película: Perfect. No en vano, un crítico de cine dijo (sobre la peli en cuestión): ""When you’re thinking of Perfect, the first and last big budget aerobics movie, never has a title been so far from the truth."

Thursday, October 19, 2006



Y tu mamá también


Las hay adorables, histéricas, las que se hacen las víctimas y claro, las castradoras. Madre, felizmente, no hay una sola. Yo no puedo quejar de la mía, es genial. A los veinte minutos de hablar con ella, te das cuenta de ese sentido del humor un tantito ácido que tiene (no tanto como el de mi viejo, ese ya es limón puro), del modo práctico con el que ve las cosas, de una sabiduría que ya quisieran muchas y cómo trata de parecer cool ante algunas pachotadas que digo. Repito, no me puedo quejar de mi madre.
Pero hay otras que sí son de temer. Ayer conocí a una muy especial. De primera impresión, una señora normal, con peinado normal, con sonrisa normal. Cuando nos presentaron dijo que me recordaba. Falso. Primera vez que nos veíamos.
Luego (¿será que parezco tía o qué?) me preguntó que por qué las chicas no usábamos faldas o vestidos más seguidos, que se nos veía tan lindas y que si ya había visto a ese chico guapo que estaba en la reunión (es que todo transcurrió en una reunión). Una vez más, usé mi estrategia de la sonrisa y le sonreí porque no sabía qué decirle. Luego me dijo que cómo era posible que su hija y sus amigas, tan guapas, tan lindas, tan inteligentes, en tan buenos trabajos, no consiguieran novio. Dijo "consiguieran", al menos no dijo "atraparan". Otra vez, sonreí.
Tras unos minutos (que conté uno por uno), la señora en cuestión se encontró con otra mamá que sí conozco y aprecio mucho. El tema de por qué sus hijas no tenían novio volvió a la mesa y yo decidí sonreir y pensar en una hamaca o en el turrón de Doña Pepa que me esperaba en casa. Lograr abstraerme de conversaciones es cada vez más sencillo. Ayer por ejemplo, durante el almuerzo y mientras unas compañeras de trabajo hablaban de algo que, supongo, era importante, yo hacía un repaso mental de los dulces que me gustan y justo cuando una de ellas terminó de hablar yo dije: "Ya sé qué quiero. Quiero un churro del Manolo". Las chicas, que son amables y ya se acostumbraron a este tipo de comentarios, se rieron.
Pero estábamos en el tema de las mamás. ¿Por qué se obsesionan con determinados temas? El caso que cuento era una obsesión por conseguirle novio a la hija. Yo conozco otra que tiene obsesión con el cuerpo de su hija y cada vez que puede le dice "gorda" o que meta la barriga o que se pare derecha o cosas así. Hay otra que está obsesionada con su nuera, siempre la analiza, le busca mil defectos, le inventa enfermedades y hasta chismea de la pobre chica. Y está también esa otra que su obsesión es que sus hijas sean famosas, que salgan en los periódicos porque son tan "liiiiindas".
Yo me pregunto: ¿Es que la maternidad despierta algún tipo de locura temporal? Creo que sí, no en vano si matas a alguien días después de dar a luz no vas a la cárcel. ¿Cuando yo sea madre, mi hija escribirá en su blog pachotadas de este tipo sobre mí?
Descúbralo en el siguiente episodio de "Todo sobre tu madre, ¡may!".

Tuesday, October 17, 2006

¿Cómo dice que dijo?
Reproduzco con absoluta fidelidad, una extraña conversación que tuve hace un par de días. Es cierta, totalmente cierta.

Chica: ¿Han visto que han abierto un Museo de la Imaginación?
Menchis: Ah sí. Creo que lo administran los mismos que administran el parque de Huachipa...
Chica: No es en Huachipa. Este museo está en el Parque de las Leyendas.
Menchis: Lo sé. Pero como te decía, la administración es la misma de Huachipa
Chica: ¿De qué?
Menchis: Del zoológico de Huachipa
Chica: ¿Y dónde queda eso? Yo te estoy hablando del parque de las Leyendas
Menchis: .....
Chica: Entonces, ¿quién administra el parque?
Menchis: ¿El parque de las Leyendas o el Museo de la Imaginación?
Chica: El de Huachipa
Menchis: Huachipa es un zoológico...
Chica: No, ese es el Parque de las Leyendas
Menchis: ....

¿Se habla español? Quien sabe...

Thursday, October 05, 2006



Momentos Kodak
Hace un par de semanas usé esta frase "... como el mejor momento kodak" y mi jefe me dijo: "ah, ¡qué tal cherry para kodak!" y yo que ultimamente cuando no sé qué decir, sonrío, pues sonreí y no dije nada más.
Hace tres semanas fui a Rioja, en el dpto de San Martín ("baila al ritmo de San Martín, baila baila baila") y resulta loco como a veces, a pesar de estar rodeada de lindos paisajes, naturaleza, pajaritos que cantan lalala y mucho verdor, osea de momentos aparentemente kodak, en lo que te fijas es en cosas como:
- Una inscripción en una puerta que decía: "NO TOCAR, MOLESTA" y otra que decía: "NO TOCAR. NO HAY NADIES"
- Un cartel del gran grupo "Los cuervos de rioja" en la plaza de armas de Rioja. Lo curioso es que el cartel simulaba ser un billete de 100 dólares y en vez de la cara de.. de.. (será que tengo poco o nulo acceso a los billetes de 100 dólares porque no sé quién sale ahí) estaba la cara del cantante de los cuervos. ¡Grandes!
- El programa radial "Así opino yo". Tal vez el conductor debería agregar: "¡Y a mí, qué chu!". Bueno, ¿de qué más podría tratarse un programa con semejante título? Pues de un tipo diciendo: "Ah esto está mal porque así opino yo" y un largo etc.
- Un local en el que compartían espacio: cabinas de internet, una juguería en la que vendían chela que venía a la mitad y mesas de plástico con sillitas para adultos (tamaño normal) y para niños (en tamaño pequeñito).
- Un local con el siguiente letrero: "Chelas Palomino" (¿será una nueva marca?)
Creo que esos fueron mis momentos kodak de Rioja. ¿Y el tuyo?

Wednesday, September 27, 2006

¿Y tú, quién eres?
Durante estos paseos que me suelo tomar por la web, según yo, buscando información, me encontré con este link: http://members.aol.com/groovydougie/quizzes/trainspotting.htm
Es un test para averiguar qué personaje de Trainspotting eres. Yo siempre quise ser Begbie (me encantaría reventarle un chopp en la cabeza a un desconocido en un bar y luego mecharme con todos), pero luego de hacer el test me salió que soy Sick Boy.
Debo admitir que la primera vez que vi esta película (en el cine El Pacífico, superemocionada porque la peli tenía excelentes comentarios) me obsesioné con Sick Boy. Además de que me parecía guapo y cínico, yo (que en ese entonces buscaba parecidos por doquier) le encontraba cierto aire a un pequeño muchacho que en ese entonces ocupaba mis horas.
Sin embargo, con el pasar de los años, tanto Sick Boy como el pequeño muchacho, me desilusionaron. El pequeño, que en un inicio se presentó superelajado, chonguerito y open mind, luego dio paso a un chico que se planteaba tremendos dilemas emocionales, que quería que yo fuese su consejera sentimental (fuera de acá!) y que me consideraba como una gran gran amiga a la que acudir en momentos difíciles (pero yo solo quería rock n roll en esas épocas).
Mientras tanto, Sick Boy o mejor dicho, Johnny Lee Miller, el actor que lo interpretaba, no era tan cool como su personaje y quizá por lo que será recordado en el hall de la fama es por haber estado casado con Angelina Jolie (¡mis respetos!) más que por sus actuaciones. Es más, hace poco lo vi en una película de Woody Allen y francamente, no era nada del otro mundo. Al menos quedan los buenos recuerdos y la oportunidad de verlo (a Sick Boy pues al pequeño no lo veo hace aaaños) en ese dvd que tengo en casa. Yeeee!

Which Trainspotting Character Are You?

Monday, September 25, 2006


Oh, el cine

Es con películas como "Hierro 3", del director coreano Kim Ki-Duk, que uno recupera la esperanza en el cine. Que uno piensa: ¡Gracias! no todas las películas son comedias románticas, malos remakes, finales previsibles o héroes musculosos. ¡Gracias!
Trata de un patita, Tae-suk, que se mete a las casas vacías, usa las instalaciones de la jato, se pasea, ve tele, duerme, hace caca, se baña, lee; si hay algo (una balanza, un reloj, una pistola) que no funciona en la casa, lo arregla, etc. Luego, lo deja todo limpiecito y se va. Hasta que en una de estas incursiones, encuentra a una mujer, Sun-hwa, que era maltratada por su imbécil esposo y que al ver a Tae-suk, decide acompañarlo en estas movidas. Y mientras recorren juntos las casas vacías, "algo" (que podemos llamar amor, si quieres) surge. Pero, durante estos recorridos, ninguno de los dos se dice una sola palabra, pero se quieren a rabiar. ¿Les cuento el final? Bueno, lo haré y qué pena pues. Resulta que al tipo lo meten preso (no contaré por qué, porque me tomaría muchas líneas) y durante su encierro, se entrena para volverse rapidísimo, velocísimo e imperceptible, como una sombra. Adquirido este entrenamiento, va en busca de su amada y llega hasta su lujosa casa (es que Sun-hwa tiene un esposo billetón) y como está hecho un "flash" (osea, está recontrarapido) se mueve en la casa como si nada y se vuelve la sombra del imbécil esposo. Y es entonces que vemos una de las escenas más bonitas de la historia del cine: Tae-suk entra a la jato, ella lo ve, él se pone detrás del imbécil esposo y ella sonríe. El esposo cree que Sun-hwa le está sonriendo a él, pero en realidad, le sonríe a Tae-suk (que encima es guapo!) y se te empiezan a parar los pelos de purita emoción. Luego, el esposo imbécil se acerca para abrazarla y Tae-suk que está pegadito al esposo (es que es su sombra pe) le da un beso a Sun-hwa (como la foto que ilustra este post).
La escena es de una emotividad que si el corazón no se te estruja horrible y sientes que vas a gritar es porque estás mal, tío.
Y como la película te deja todo tembleque, luego (y si te gusta sufrir) te metes a internet para saber más del director y te enteras que este desgraciao escribió este poema que, bueno, es para que saques la galleta de soda y te cortes de una maldita vez las venas:

"we´re all empty houses
waiting for someone
to open the lock and set us free
one day, my wish comes true
a man arrives like a ghost
and takes me away from my confinement
and i follow, without doubts, without reserve
until i find my new destiny"

Thursday, September 14, 2006

Se me perdió la cartera
A inicios de semana me dí cuenta que había perdido todos, toditos mis papeles de la casa. Osea, una serie de documentos que acreditaban mis vínculos con la casa: ahí estaban los papeles que decían que sí pues, Menchis tiene un préstamo, Menchis ha pagado sus arbitrios, Menchis realmente vive en el número de calle que dice vivir (¿qué raros son los documentos no?), etc etc. Los documentos estaban en un folder y desaparecieron. Zum. Se hicieron humo. No hay más.
Le conté esto a una amiga y empezamos a conversar sobre las cosas que habíamos perdido durante estos últimos años. He ahí el recuento:
- Perdí mi arete favorito en el Sargento hace dos años. Me dio muchísima pena porque pensé que podía recuperarlo, como siempre. Ese arete se había perdido ya en alguna discoteca de Cusco y un tipo lo logró encontrar con una linterna. También se me había perdido en la casa de mis papás y felizmente, recuperado. Una vez se me cayó en la puerta de mi casa, pero volví y ahí estaba. Guardé el arete que quedó, el impar, pero cada vez que lo veo me da más pica.
- Perdí la confianza. Felizmente no en mí misma, sino en la gente. Una lástima. Mi viejo dice: "yo desconfio de todo el mundo. En una relación prefiero partir de la desconfianza y esperar a que esa persona me de señales para confiar en ella. Yo no confío ni en mi padre, ni en tu mamá, ni en ti, así q deja de sonreír". ¡Lindo mi viejo, caraxo!
- Perdí una colección de discos. Los dejé en un taxi y me di cuenta cuando estaba sentada en mi escritorio y pensé: "Ah, este sería un lindo momento para escuchar.... para escuchar... Damn it!".
- Perdí el tiempo. Viendo tele y programas basuras. Pero de eso no me arrepiento. Porque sé que todo el conocimiento pop y basura que almaceno, algun día, ¡sí señor!, me va a servir de algo. Ahí tienes la película del tipo que estuvo secuestrado quince años y que aprendió muchísimas cosas solo viendo tele o ya en la vida real, la chica esta que estuvo secuestrada 10 años y que durante su encierro vio tele, pero eso es triste... triste y creepy.
- Perdí un lapicero caro. Solo duró un día. Cuando estaba en sexto grado, creo que fue en el tercer bimestre, me saqué buenas notas y mis padres decidieron premiarme con un lapicero. Extraño regalo. Era gracioso el lapicero porque tenía una cadena para que te lo amarres al cuello y, con cadena y todo, se me perdió. Llegué a casa y dije: "Se me perdió el lapicero nuevo". Mi mamá se enojó y hasta quiso ir al colegio en busca de la culpable pues ella estaba seguro que me lo habían robado. Yo pensaba: "Pero solo es un lapicero". Mi mamá seguía empinchadísima. ¡Je! Ahora que me acuerdo, me da mucha risa. Era solo un lapicero.
- Perdí el brazo de mi Barbie Faruca. Cuando tenía siete años, un tío decidió que debía ir a los toros, léase, a una corrida de toros. Yo que en ese entonces ya no tenía amigo imaginario pensé: "why not?". Recuerdo que fuimos a Sol (que es donde va el pueblo pe´) y que yo llevé mi Barbie Faruca. Esta era una muñeca que me habían regalado en Navidad y que tenía pestañas, pelito corto y bien decolorado, como el de Madonna en esos años ochenteros, y ojazos azules. No era Barbie pues, era una imitación. Era de un plástico malaso casi transparente, pero a mí me parecía muy linda. Yo estuve jugando con Barbie Faruca durante toda la corrida porque a los cinco minutos de haber empezado esta pensé: "esto no va conmigo, jugaré con Rosita (así se llamaba la muñeca)". Y jugamos y jugamos y la coqueta de Rosita se paseaba por las gradas de Sol de lo más feliz y en eso ¡fuá! se le cayó el brazo a Rosita. Obvio que entré en crisis y le dije a mi tío: "¡Tío, el brazo de Rosita! ¡el brazo de Rosita!" Y me dijo: "Lo buscamos al final". Y claro, como tres horas después acabó la porquería esa de los toros y recién pude buscar el brazo de Rosita. Fue inútil. No había bracito. Llegué a casa con Rosita sin bracito y pensé: "mm, podría hacerle una teletón a lo san juan de dios", pero las otras barbies decidieron que eso no iba con ellas. Pobre Rosita.

Friday, September 01, 2006

Lima es una fiesta
Y los condones se mueven al ritmo de "Juana la cubana", una cortesía de Las Chicas del Can.




"Dejen espacio, dejen espacio..."














"Haganle una rueda a Juana, porque ya empezó a bailar"












"Baila como Juana la cubana, baila como Juana la cubana... Para seguir el ritmo te tienes que mover igual que yo..."

















"Baila como Juana la cubana, viendo como yo bailo te queda´ hasta la´ seis de la mañana"











N.d.R: Lo peor de todo es que es cierto.... Las fotos pertenecen a Apropo

Friday, August 04, 2006



Ah las cirugías
Hoy leía un documento sobre la cardiología intervencionista (sí pues, a veces leo ese tipo de cosas) y decía que esta es una especialidad en cardiología que consiste en intervenir (de ahí el nombre pe) a pacientes enfermos del corazón sin necesidad de operarlos. Y en una parte del documento decía "El paciente tiene menor riesgo de que se presente una estrechez en el coraxón y ...". Hasta ahí nomás pude leer porque eso de "estrechez de corazón" puesto así sin más ni más en un documento médico científico, no pues, no se pasen. Y, como me gustan los clichés (y también los chicles) se me vino esa canción de Los Prisioneros (que se llama precisamente "Estrechez de corazón") y pensé: osu!
Luego me acordé que hace tiempo leí que se estaban haciendo una serie de experimentos para borrar los malos recuerdos en la memoria de la gente. Osea, imagínate, vas al doctor y le dices: "Ok doctor, el 21 de julio me robaron unos choros horribles y de paso me metieron el susto del siglo porque estaba en la playa de estacionamiento a oscuras y pensé que me iban a matar, pero no me mataron y desde entonces siento una angustia horrible cada vez que entro a Los Portales o alguna de esas playas de estacionamiento horrorosas ". Y el doc te responde: "Ok señorita, entonces iremos al disco duro de su memoria, buscaremos esa fecha y ese recuerdo y borraremos tan desagradable incidente". Y listo.
El mundo está loco o qué. Osea, le quitan material de inspiración a futuros cantantes y poetas con eso de la operación al corazón porque con ese tipo de cirugías, al menos como lo dice la teoría, ya no habrán más corazones heridos, rotos o ausentes. Y si logran concretar eso de borrar disco (o casset como dicen otros) tan solo con una operación o lo que sea, le quitarán trabajo a psicólogos y psicoanalistas y ¿todos felices? Como diría mi amiga Sol: "No sé que decirte ah".

Wednesday, July 05, 2006

Mi Barrio
Si Perales tiene una canción en la que dice que le gusta la palabra Libertad, yo tengo que decir que a mí me gusta la calle Libertad, que es donde vivo. Tengo vecinos simpáticos y también muy raros.

1. Los franceses
Son una pareja muy rara y misteriosa, por eso los llamo así: los franceses. No viven en el mismo edificio que yo, sino al frente. Tienen entre 50 y 60 años. Ella es alta y delgada, con el look a lo Angelica Houston y fuma con pitillo. Él es alto también, un poco robusto y con una barba espesa que parece de psicoanalista. Siempre están conversando y pareciera que hablaran de cosas muy interesantes porque los veo muy concentrados. El otro día me los crucé en la panadería y como que me desilusioné un poquito cuando los vi comprar jamonada.

2. Niñoviejo
A Niñoviejo no lo veo desde hace un par de semanas. ¿Qué le habrá pasado? Niñoviejo es, como su nombre lo dice, un niño con pinta de viejo que vende tamales en la esquina de la cuadra. Usa siempre pantalón de tela, camisa y una casaquita de cuero. Es muy educado y en vez de decir: "Oe cómprame mis tamales pe", te dice "Señorita, buenas tardes, ¿le apetece un tamal para el lonche o tal vez para el desayuno?". Lo dice en un tonito entre fingido y cachaciento que da risa. El otro día mi mamá me dijo que ese niño es parte de una secta pues ha visto varios parecidos (con el mismo look y tonito) por su casa.

3. Maiamenses
Los vecinos del departamento 107 son maiamenses: la esposa es gorda, con pelo pintado, un poco alborotada (en realidad, parece que si te achoras con ella, te va a agarrar a palazos o tal vez bates de beisbol) y usa siempre buzos de marcas conocidas. El esposo parece del bronx y tiene el estilo daddy yankee. Hace poco se compraron un auto muy bonito al que le han instalado un "potente equipo estereofónico" (misma tarjeta de pollada), el cual, no dudan en probar todas las mañanas poniéndolo al máximo volumen. Pum Pum Pum. Los maiamenses hacen tonazos y hace dos fines de semana recibieron la visita de otros amigos maiamenses. Hablaban en inglés y escuchaban rap.

4. Frescos
Pocas veces he conocido gente más fresca que mis vecinos del 106 y por eso mismo, me caen bien. La familia está compuesta por papá fresco, mamá fresca guapa y los hijos (4 varones) que no son frescos pero sí chéveres. La familia Fresca tiene un perro al que dejan suelto por el edificio y nunca lo recogen. El perro no es fresco porque siempre lo veo con expresión preocupada, como diciéndote: "Llévame contigo por favor". Cuando el señor Fresco se atrasa con los pagos de mantenimiento del edificio dice: "Pagaré en dos meses" y lo dice con tal seguridad que nadie se atreve a contradecirlo. La familia Fresca hace también unos tonazos que generalmente terminan con improvisados karaokes. Y cuando los vecinos se quejan del ruido, el seño Fresco los invita a pasar a su fiesta y si el vecino rechaza tan gentil invitación, pues el señor Fresco dice: "Bah, tú te lo pierdes".

Friday, June 23, 2006


¿Dislexia?
Una buena amiga me dijo, hace años ya, que ella sufría de dislexia.
- Anda, tú no eres disléxica. Nada que ver.
- Claro que sí. Toda la vida creí que el Banco de Crédito era el Banco de Cerdito.
- Sí sí cómo no.

Yo no comprendo qué es la dislexia exactamente: si es confundir letras, palabras y por tanto no entender lo que lees. Pero mi amiga es gran lectora y escribe lindos cuentos, así que no sé si ya dominó su dislexia (¿se domina?) o simplemente, como el patita de "Una mente brillante" ha decidido simplemente no hacerle caso.
Mi novio dice que es disléxico pero lo que yo creo es que ya quemó.
Ayer yo también confundí las letras y me pregunté: ¿Será que soy disléxica o que ya quemé o qué? Ayer tuve tres experiencias disléxicas. Ahí van:

1. Confundí "voce mail" con "vocé", la palabra portuguesa que quiere decir "tú" y hasta leí "voce tem mail" que quiere decir "tú tienes un correo"
2. Me llegó una invitación de Cristal (la chela) y yo leí Crisol (la librería)
3. Llegó un correo de una tal Karol Villar Gallo pero yo leí Karol Gordillo (que es el nombre de una amiga)

Le pregunté a mi amiga disléxica si debía preocuparme y me respondió lo siguiente:
"Bueno, debo decirte que sí pues. estás hasta el cien con tu dislexia, me haces la competencia total! o también puede ser que leas lo que se te da la gana, ayer en lugar de leer "valore", leí "lavoro" (...) puede tambien ser una falta de vitaminas, tu no sabes cómo te afectan las vitamins, son locazas)

Puede ser mi subconsciente que me juega malas pasadas, cansancio o que mis lentes ya fueron. ¿Y usted, qué opina?

Friday, June 02, 2006


Chica yeyé
El miércoles fui al concierto de Bajofondo Tangoclub, un colectivo musical formado por argentinos, uruguayos y mexicanos. Por esas cosas de la vida y la reventa, logré estar en primerísima fila. Nunca había estado en primera fila en un concierto, así que me gané. Mientras veía/escuchaba a los músicos pensaba en lo lindo que sería saber tocar un instrumento y tener mi banda de música. Mi novio sueña con tener una banda estilo Underground (la peli de Kusturica) que le haga la banda sonora de su vida. Él quisiera que un grupo de músicos (tal vez seis o siete) lo sigan por las calles y vayan tocando música según su estado de ánimo o lo que pasa. Así por ejemplo, si mi novio va apurado a trabajar, la banda iría con él hasta el paradero tocando música muy rapidita. Si en cambio, estuviéramos rumbo a un velorio, la banda (vestida de negro riguroso) tocaría una canción tristísima y si luego nos fuéramos de juerga, la banda se sacaría la ropa negra y se pondría algo menos tétrico y tocaría algo alegrete y vivaz.
Pero estaba en lo del concierto que ha sido uno de los más bonitos a los que he ido. Al final del espectáculo, la cosa se puso de lo más tonera y todos levántense de sus sillas y ¡danzad danzad malditos! Todo muy divertido hasta que mi compañero de concierto me indica que vea a esos yuppies de al lado. Supongo que estos señores creían que estaban bailando. Bueno, sí estaban bailando pero digamos que al verlos bailar, al toque sacabas su edad. Y es que el modo de bailar te delata, chocherita. Fíjate cómo bailan los base 3 casi llegando a 4. Tienen sus movimientos así ochenteros y solo les falta el cerquillo levantado con laca. Igual pasa cuando ves bailar a tus viejos. Osea, tienen sus vainas. Mi mamá por ejemplo baila muy bonito pero igual baila como señora. Y conozco a una señora que baila perreo pero como que no le sale eso del sandungueo natural.
Luego de observar a los yuppies, me sentí corta de bailar porque pensaba: ¿Y si luzco como los yuppies?¿Y si mis pasitos están desfasados? En eso veo a mi compañero de concierto que es asiduo de fiestas electrónicas y más jovencito que yo pero solo un poco más jovencito. Pensé: él debe bailar al estilo moderno. Y sí pues, bailaba moderno. Y yo no. Ches.

Friday, May 26, 2006

Desarme y otros males de fin de semana

Hay cosas que a mí me dejan desarmada. Debe ser que, como dicen los psicólogos, no tengo suficientes habilidades emocionales o sociales. Y puede que tengan razón y hay cosas que simplemente no sé manejar (como un bimotor por ejemplo). No sé manejar la soledad y caigo en estados deplorables como el del sábado pasado cuando parecía una versión lorcha de Bridget Jones, con mi piyama rosado todo el día, un poco ebria y viendo televisión.
Tampoco sé lidiar con las películas tristes y los reality shows. Hace un par de días ví "Mente Brillante" con el Russel Crowe bien churro. En fin, qué cosa tan triste y qué bonita la Jennifer Connelly. Porque la película es -a pesar de la americanada, de la cursilería y todo eso que a los críticos de cine les da como asquito- una película sobre el amor y sobretodo las ganas de vivir ¿no? Porque el tipo pudo optar (porque él optó, así lo dice en una parte de la peli) entre seguir viviendo con sus alucinaciones o vivir como una persona más o menos normal y sobre todo, enamorada pues. Y elige lo segundo of course que no sé si sea más chévere pero al menos da más calma que andar creyendo que uno forma parte de un plan secreto de destrucción mundial.
Luego de semejante zamacón emocional, me puse a ver un programa entre tonto y malcriado (cualidades suficientes para que me guste) que se llama "The Graham Norton Effect" que lo pasan en VH1. Es de un irlandés que parece muy amable pero está un poco mal de la cabeza y hace bromas raras a la gente de la calle y del público del set. La gente se ríe pero todo en el fondo es muy cruel y patético. Por ejemplo, inicia el show diciendo "Ok, todo el mundo de pie" y luego suelta frases como "ahora siéntense los que no han tenido sexo con un animal" o "ahora siéntense los que no han sido capturados tirándose un pedo". Y a los que se quedan parados, les pregunta sobre sus experiencias "raras" y eso. Véanlo.
Y luego, ya durante la semana vino "Runaway Project" (un reality sobre un grupo de diseñadores de moda) y más sensación de que debería hacer algo mejor que ver televisión. Entonces decidí cocinar y como que la cosa se alegró un poco y hoy es viernes finalmente y quisiera emborracharme pero no tengo con quien. Así que volveré a mi rutina Bridget Jones y a cantar oool baaaaaaaaaaai maiiiiiiselffffffffffff (all by myself).

Wednesday, May 10, 2006


EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA
Alfredo Bryce tiene un cuento muy bonito que se llama "El descubrimiento de América" que trata sobre una chica que se llama América. Cool.
Yo no he descubierto América (en realidad, ando como Rubén Blades, buscándola) pero sí he descubierto otras cosas muy simpáticas que vale la pena compartir (no soñar, ese programa no me gusta).
Durante estas semanas he descubierto:
1."Sea breve". Frase genial que un cobrador le dijo a una señora que se demoraba tres horas en subir al micro. "Señora ya pe, sea breve, sea breve".
2.Las gaseosas de dieta solo son ricas bien heladas. Como casi todo en la vida.
3.El placer de ir al cine con una buena amiga y luego hablar largas horas sobre nuestras películas favoritas, escenas chéveres, pastrulas, geniales y luego tomarse una chela y bailar algo bien quemado y regresar a casa feliz y con neblina.
4.Que a las personas las conoces y las empiezas a querer porque cuando estás en el fondo bien en el fondo (como la chica que se cayó al pozo y se quedó sosteniéndose de un palo por cinco horas y esperando que la rescaten mientras las ratas la merodeaban) y te extienden la cuerda, te jalan, te dan primeros auxilios y encima, te sonríen.
5.Que mi cerebro no funciona antes de las 8 de la mañana.
6.Que los infomerciales me dejan pensando largas horas.
7.Que extraño mis horas del lonchecito. ¡Zarate vuelve ya!
8.El placer por leer separatas. ¡Había resultado bonito, vaya!
9.Que no sé nada.
10.Que me encanta hacer top 10 y ennumerar cosas.

Tuesday, May 02, 2006


La tecnología

1.
Ayer tuve mi primera pelea seria con la tecnología. Ayer le tiré la puerta en la cara, la insulté e hizo que me cubriera la cabeza con la colcha y respirara aceleradamente. Ayer me pasé casi tres horas tratando de mandar un mail. ¿Es acaso eso justo? Tres horas que pude pasarlas en el cine, arreglando mi closet, leyendo, jugando, en fin, pero no frente a una computadora. No señor.
Mi novio me pidió disculpas en nombre de la tecnología. Eso me enojó más. "¡Tú no tienes la culpaaa!", grité y me vino a pelo esa canción de Manu Chao que dice "Tú no tienes la culpa mi amor, que el mundo sea tan feo; tú no tienes la culpa mi amor, vámonos de paseo".

2.
Hoy, si rompes palitos con alguien, sacarlo de tu vida, resulta mucho más complicado de lo que crees. No es como cuando eras chiquito, que sacabas la lengua y le decías al indeseable de turno: "Ya no eres mi amigo". No señor. Hoy tienes que: borrarlo de tu celular (No vaya a ser que en una de esas madrugadas fatales se te ocurra llamarlo y como lo tienes en tu agenda del celular, fua! con una teclita basta), de tu msn, de tu yahoo msn, de tu hi5, de tus contactos de correo, de la memoria del teléfono de la jato y luego, al final, si te queda algo de energía, de tus recuerdos y tu corazón.

3.
Yo no entiendo a la gente que nunca ve su correo electrónico. Creo que me cae mal. ¿No te ha pasado que le dices a alguien: "Oyeee qué es de tu vida? ¡Te he mandado miles de mails!!" y la otra persona dice sin inmutarse: "Ay es que no veo mi mail". ¿Cómo es eso? ¿Cómo puedes vivir sin ver tu mail ni siquiera una vez a la semana? ¿Acaso no te parece lindo recibir mensajes de tus patas, de ese tío que vive en Nueva Zelandia o de tu mejor amigo de infancia que se mudó a Estrasburgo? No te entiendo.
Es un poco como lo que dice Quino. El contaba que si una persona le decía que no le gustaban los beatles, como que ya no le importaba tanto esa persona, como que la dejaba de querer. Creo que eso se aplica con mi problema de los mails. Si alguien me dice: "Ah pero yo no reviso nunca mi correo", de hecho que la dejaría de querer un poquito.

Tuesday, April 11, 2006

Oído a la música
Maldita costumbre esa de andar creando palabritas y términos. En estos días de elecciones, ya me cansé de escuchar eso de "el ciudadano de a pie". ¿Qué diablos significa eso? La primera vez que leí ese término fue gracias a una amiga que trabaja para una ONG. Yo pensé que se trataba de un error tipográfico y pensé: "¿no será de pie?" pero tampoco tiene sentido. ¿Eso quiere decir entonces que hay un "ciudadano de a carro", uno sentado y "uno de a burro" que se a-burre? (mal chiste)
Otra frasecita que escucho con frecuencia pero que en realidad corresponde a un mal uso de nuestro querido español es "pero sin embargo". Ayer una reportera en un noticiero decía "pero sin embargo". Mal pe. Muy mal. Reiterativo hasta las patas.
Y no puedo terminar este post, sin mencionar a mis queridos amigos de la línea 10E. Vayan para ellos mis respetos al crear nuevas e ingeniosas frases y diálogos mientras manejan felices sus inmensos buses por la avenida Brasil. Pasarán a la posteridad por el "avanza pa tras" y por este diálogo que reproduzco:
- Oe una chibola de al fondo ha vomitado.
- ¿Ah la bebita? Ta mare. Seguro tiene anemia.
- O está borracha. Los chibolos se pasan

Friday, April 07, 2006


No se pasen
Pensé que era una broma. Estaba viendo un programa de E! sobre los peores programas del mundo y el animador, un gringo con cara de tonto dice: "Y bueno, para despedirnos...¡Con ustedes: el payaso mexicano que lloraa!". Yo pensé: ah este gringo horrible, burlándose de los mexicanos. ¡Maldición! Y en eso ¡fuacatá! pasa el video y ahí estaba el payaso más horrible del mundo (como esos que salían en los cuadros y que "decían" que eran diabólicos durante la década del ochenta. ¿Se acuerdan?) que no se contentaba con ser horrible sino que, encima, lloraba y lloraba mucho.
Eso lo ví un sábado en la mañana y pensé que ahí quedaba la cosa pero no, nunca puede quedar ahí sobre todo si hablamos de payasos que lloran.
Hoy, hace un rato veo la tele y en la pantalla estaba no solo uno sino varios payasos horribles. Por lo poco que ví (y luego de navegar-webear un rato por internet) descubrí que estos terribles personajes forman parte de una novela mexicana. Lo que no me queda claro es que si son los protagonistas o solamente aparecen como extras para asustarnos a personas como yo, a las que nos dan miedo esos payasos, en especial si lloran y llevan peluca de colores. Los mantendré informados (el de la foto pertenece a dicha novela cuyo nombre no sé).


Alta Fidelidad
Algo pasa entre "Alta Fidelidad" (película dirigida por Stephen Frears en el 2000) y yo. Algo tan raro que ya está asustándome. Esta película llega a mi en los momentos adecuados (prendo la tele y ahí está) y últimamente me están pasando cosas muy parecidas a las que pasan en el el film. La pregunta es: "¿será que estoy reproduciendo escenas de la película inconscientemente o será simple y macabra coincidencia?"
Para quienes no han visto la película, la historia es como sigue: Rob Gordon es dueño de una tienda de discos de vinilo. En esta tiene a dos hilarantes vendedores que en realidad, casi nunca venden algo. A Rob le gusta mucho la música y está pasando por su crisis de los 30. Su novia, Laura, lo deja porque Rob está con su crisis pues y es medio niñuelo (pero encantador. A mí me gusta). Rob sufre, se tortura, llama a ex y hace esas tonteras que a veces hacen los hombres cuando se sienten sin piso, mientras una de las bandas sonoras más lindas del mundo se deja escuchar. Véanla ya.
A continuación algunas de las citas de la película que me hicieron escribir este post.
1.Creo que Rob y mi novio se conocen y han estado conversando mucho últimamente.
Rob: "I can see now I never really committed to Laura. I always had one foot out the door, and that prevented me from doing a lot of things, like thinking about my future and... I guess it made more sense to commit to nothing, keep my options open. And that's suicide. By tiny, tiny increments".

2.La realidad supera a la ficción. Este es el mismo diálogo que tuve el sábado pasado. Igualito. Lo peor es que cuando me levanté al día siguiente (después de la batalla emocional que dejó varios muertos y heridos, todos atendidos felizmente) y prendí la tele, me encontré justo con "Alta Fidelidad" (pero doblada al español) casi casi en esa parte.
Laura: "I'm too tired not to be with you".
Rob: "What, so if you had a bit more energy we'd stay split up, but things being as they are, with you being wiped out and all, you want to get back together? Is that it?"
Laura:"Yeah".

3.
Esto ya es demasiado. Paso a explicar: Rob conoce a una chica que era chibolita y linda y era crítica musical en una revista y medio gruppie la chibolita. Tanto Rob como la chibolita quedan impactados uno con el otro. Ella le hace una entrevista por teléfono y le pregunta por sus canciones favoritas. Rob, que se hacía el bacanaso con ella le dice: "mejor te grabo una cinta".
Rob: "The making of a great compilation tape, like breaking up, is hard to do and takes ages longer than it might seem. You gotta kick off with a killer, to grab attention. Then you got to take it up a notch, but you don't wanna blow your wad, so then you got to cool it off a notch. There are a lot of rules. Anyway... I've started to make a tape... in my head... for Laura. Full of stuff she likes. Full of stuff that make her happy. For the first time I can sort of see how that is done".
A mí me pasó lo mismo que a Rob. Empecé a seleccionar canciones para regalárselas a un patín que andaba rondando mi cabeza por esos días. En el camino de la recopilación, decidí que las canciones (que iba a quemar en un lindo disco que ya lo había comprado) no podían ser para cualquiera. Tenían que ser para alguien superespecial. La lista de canciones la tengo ya bien avanzada y te las pienso dar pronto para que la escuches con esos tus audífonos de dj mientras haces tus viajes interprovinciales.

Monday, March 20, 2006



Ah, los desconocidos
Llega un momento, generalmente bien avanzada la noche y con varios litros de alcohol encima, en el que mi novio y yo sentimos una irresistible atracción por entablar conversaciones con extraños. El sábado pasado no fue la excepción y la rutina de acoger a extraños en nuestra mesa comenzó con una mesera coqueta que, así sin más ni más, le dijo a mi novio, poniéndole el push up en la nariz, "¿Me das propina?". A mí eso me sonó a invitación sexual pero al parecer, él no se dio por aludido y previa sonrisita le dio ¡cinco soles!. Ambos (novio y mesera con push up) iniciaron una conversación y yo sentí que debía sacar el violín y tocar una melodía romántica. La conversación con la mesera hubiese seguido de no ser porque otra mesera (sin push up) nos dijo que ya estaban cerrando el local. Así que nos fuimos... a seguirla a otro lado.
Eran aproximadamente las cuatro de la madrugada cuando tocamos la puerta de un bar que también estaba cerrado pero en el que todavía había gente embriagándose adentro. En este recinto, ¡gracias a Dios!, conocíamos al mesero estrella. "¡Luchooo, luchooo abrenoooos!" gritábamos desesperados por más alcohol. Lucho nos abrió la puerta y casi al instante se acercó un chico, feo y soso, a decirnos que sus amigos lo habían dejado. Su situación nos conmovió (es feo que te abandonen tus amigos) y lo invitamos a sentarse con nosotros. Al chico le siguió otro muchacho, ebrio y tonto, que nos abordó diciéndonos: "¿Cuál es tu i.q?" Eran ya las cinco de la mañana y nuestra mesa estaba compuesta por extraños que hablaban de temas extraños y que, amablemente, colocaban heladísimas cervezas en nuestra mesa sin inmutarse.
El chico del i.q resultó ser poeta. Se autoproclamó como el mejor poeta del Perú y para dejarlo bien claro, se puso a recitar sus poemas. Hay que ser imbécil para recitar tus poemas delante de desconocidos borrachos. Es obvio que te dirán que eres el próximo Rimbaud y que vas a llegar lejos y demás mentiras. Lo que hace el alcohol.
El chico del iq y ahora poeta no contento con recitarnos nos dijo ¡oh sorpresa! que también pintaba y que debíamos ir, en ese instante (osea, las seis de la mañana) a conocer sus cuadros a su jato. Osea, borrachos somos pero tontos no. No queríamos terminar sin nuestros órganos vitales o sin billetera o sin virtud a causa de una invitación pastrula.
Como nos negamos a su invitación, el chico del iq-poeta-pintor dijo que por qué lo rechazábamos si era guapo. Y se puso a gritar, casi al borde del llanto: "pero si soy guapoooo, soy guapoooo". El chico del iq-poeta-pintor-¿guapo? no contento con invitarnos a su hogar, ahora nos invitaba a un bar, según él, el mejor de Lima. No lo seguimos y él se subió al primer tico que vio. Espero no volverlo a ver.
Mientras tanto, el otro chico, feo y soso, decía que no sabía cómo llegar a su casa y que sus amigos eran unos desgraciadazos. Mientras tanto, intentaba abrazarme y mi novio lejos de enojarse, se reía a más no poder. Claro, la situación era más que ridícula. Lo embarcamos en un taxi y nos fuimos a nuestra casa a seguir riéndonos y a dormir. Fue una noche de copas, una noche loca. Recomendable.

Thursday, March 16, 2006


Señora
Hay momentos que te marcan, claro que sí. Y no hablo de la primera vez que tienes sexo o del primer muerto que viste en tu vida o el primer grano en tu cara. No señor. Mi madre decía que cuando viene la regla por primera vez (menarquia que le dicen) es un momento para recordar en la vida de toda mujer. Creo que en eso, debo aceptarlo, mi mamá se equivocó. Osea, a mí me vino la regla y no es que le dijera a mi mami: "¡Madre, saca la cámara. Quiero guardar un recuerdo de esto por favoorrr!". No es un momento kodak. Es más, no recuerdo ni el día en que me vino. Mi mamá sí. ¿Qué miedo no?
Yo creo que un momento para recordar es cuando te dicen señora por primera vez. A mí me lo dijeron hace como 3 años en algún supermercado. "Señora, ¿ya probó los ricos juguitos yiyi? (o algo así)". Esas malditas degustadoras, que a veces son más viejas que yo (no se hagan las locas) siempre te dicen señora y hacen que regreses a tu casa preguntándote: "¿es que acaso estoy tan vieja? buaaaa".
En mi edificio, por ejemplo, el guachiman más viejo (porque hay dos: uno joven y gracioso que se llama John y otro viejo y raro que no sé cómo se llama) me dice señora porque vivo con mi novio y, en su mente, asume que ya no soy señorita, así como la canción de Ruben Blades que dice "la ex señorita no ha decidido que haceeer". Claro, que el señor en cuestión se demoró como unos 3 meses en darse cuenta de que era mi novio el que vivía conmigo porque con la cantidad de gente que iba y venía de mi casa, el pobre estaba más que confundido. Me acuerdo que un día me dijo: "Ah, vino su hermano". Y yo me quedé de una pieza porque hermanos no tengo y el único que tuve se murió y entonces que te digan: "Ah vino tu hermano" es raraso y te hace pensar en la fiesta de los muertos o que mi viejo metió la pata y de pronto tengo un hermanito. No sé. En fin, al cabo de tres meses, al guachi viejo no le quedó otra que asumir que el chico que vivía conmigo era mi novio. Desde hace tres meses me dice: "Buenas noches señora" y yo entro a mi casa pensando: "Viejo maldito, no soy señora. Tú eres viejo pero yo no soy señora".
No pues no soy señora. Señora es mi mamá y mi prima que tiene su hijito y se viste formal. Señora es la tía que se sube a la combi y se zampa con la mayor frescura del mundo en los asientos reservados para personas de la tercera edad, embarazadas, discapacitados o viejitos. Claro, ella no forma parte de ninguno de estos grupos, pero seguro es menopáusica y esa es razón suficiente para zampar su potaso donde le de la gana.
Ah, otros que te dicen señora son los ginecólogos ¿no? Seguro también por la canción de Rubén Blades y eso de la "ex señorita". "A ver señora, su próxima cita es en... " y la secre también te dice señora y sales del consultorio sintiéndote señora y ¿está eso bien? No pues, ¡cómo va a estar bien!. No está bien para nada. Uno debe tener como himno de vida, la canción esa del Chavo del 8 y su vecindad que dice: "Si tú eres joven aún, joven aún". Claro que sí. Nada de señora ni usted ni tonteras. Yo todavía no uso crema antiarrugas, no tengo bochornos ni nietos. Yo soy joven. Claro que sí. Si mi abuelita me decía: "Ahi viene la bebe". ¿Ven? Si todavía soy chiquilla! (Cabe acotar que mi abuela tenía 90 años ypara ella un señor de 70 todavía era muchachón así que creo que este no es buen ejemplo pero bah, me llega).

Monday, March 06, 2006


Desplumado

Hoy encontré una plumita detrás de la puerta de mi departamento. La plumita era pequeñita y usualmente me hubiera dado asco pero me dio como que nostalgia, como que tristitia y como que cosita rara en el estómago.
Me acordé por ejemplo de ese poema "El albatros" de Baudelaire y lo mucho que me gustaba cuando era chiquilla, en especial ese verso final que dice: "sus alas de gigante le impiden caminar".
Me acordé de esa mañana con el sol entrando por la ventana y tú diciéndome (aún con alcohol en la sangre): "…pero si pareces un ángel ("un ángel vengador será", pensé), déjame tomarte una foto".
Me acordé de cuando me llamaste ese día recién llegado de la ciudad del pecado y dejaste un mensaje en mi contestadora. Un mensaje que decía que había llamado mi ángel de la guarda y no dijiste nada más.
Me acordé del video de la canción "Losing my religion" de R.E.M. y cómo me gustaba la escena final en la que sale este armatoste con alas (como un corsé maldito. Ver foto) y resulta que son las alas que le han quitado a un ángel que cayó por error en la Tierra o tal vez no, con R.E.M. nunca se sabe nada a ciencia cierta.
Y me quedé mirando la plumita y también me acordé de "Forrest Gump" y que la escena que más me gusta es cuando se encuentra con Jenny en Washington y claro, es un cliché y todo pero está bien hechecita esa parte y hasta te conmueve.
Y la plumita seguía ahí y no la pienso recoger ni botar porque mira en todas las cosas en las que me ha hecho pensar.

Friday, March 03, 2006


Lo que hace el calor

Ayer una compañerita del trabajo me dijo, así sin más ni más: "Ah, crazy Menchis, craaazy". Lo dijo en un tono de voz suavecita y alargando las vocales, como hablan los pastrulos, como hablaba ese chico que me gustaba en el verano del 96, como hablamos cuando imitamos a los hippies.
"¿Yo crazy?", le dije, "oe te pasas", agregué haciéndome la achoradita. "Sí, crazy. Eres crazy. Quien diría con tu carita", agregó. Esos adjetivos retumbaban en mi cabeza con 4 pelitos y siguieron chocando entre sí hasta hoy en la mañana. Pensé: "Ah (siempre digo "Ah" cuando pienso) sería un lindo nombre para una caricatura: 'Kreisi Menchis'". Y sí pues, contaría las aventuras de Kreisi Menchis (dibujito cabezón con ojos chiquitos y mala actitud) en Lima que tal vez podría llamarse Limonada o Limoncola. Entonces imaginé el primer capítulo de Kreisi Menchis:


ESCENA 1
INTERIOR - DÍA
Kreisi Menchis se levanta. Se pone sus pantuflas verdes superpoderosas y ya no debe caminar porque las pantuflas solitas la llevan hacia la cocina. Ahí estará su mascota, el Perrofloro, un beagle con postgrado en filosofía quien le dirá alguna pastrulada que Kreisi Menchis deberá analizar durante el día. Kreisi Menchis no se baña, no se cambia el piyama y sale así a la calle porque finalmente es kreisi (mal chiste).

Bueno y en esas meditaciones andaba cuando me dí cuenta que estaba en un taxi con un chofer que no quería dar la vuelta a la izquierda de la avenida pues él alegaba que le multarían. "Pero señor", le dije, "todos los días vengo por aquí y no está prohibido dar la vuelta, si ahí está la flecha y...." y nada, seguí con mi explicación pero el señor dale que dale, que no quiero que me pongan multa, que a ver si usted fuera quien la pagara, que el calor y blablayakirisbakirisyarayarayara.
En ese momento extrañé mis pantuflas verdes, mi perrito Perrofloro y mis superpoderes. Kreisi Menchis no estaba y lo único que apareció fue una Carmen malhumorada, que le gritaba al taxista y le tiraba la puerta al bajar. Uuuu (abucheos de la audiencia), buuuuu (más abucheos) ¡Queremos a Kreisi Menchis!. Sí pues, yo también.

Tuesday, February 14, 2006


Se lo merecen, malditos

Hoy, mientras los telos (telúricos le decía un pata) revientan de gente, yo he decidido hacer un homenaje a mis queridos amigos. A toditos, porque los quiero pe y porque me da la gana de escribir sobre ellos.
Se han escrito miles de cosas sobre la amistad. También hay muchas citas célebres que no me da la gana de nombrar. A mí por ejemplo, me gusta una de Bryce que dice que a los amigos se les perdona todo, aunque jodan. Pero yo por ejemplo no le perdono a Bryce que haya escrito tantos libros malos en los últimos años.
Como yo soy hija única, a mis amigos (pero a los de verdad) los adopto como si fueran mis hermanos. Aunque no estoy segura, porque no sé cómo serán las relaciones entre hermanos. En fin, yo asumo nomás. Y también sumo, mira: uno más uno = dos.
Ahora que escribo esto, pienso que tal vez sería lindo que alguno de mis amigos lea este texto durante mi entierro. Vaya aquí mi sincero homenaje para mis queridos amigos.

Muñeca Brava
Ella dice que tengo cara de asada pero en realidad, su cara es más asada que la mía. Alguna vez la describí como una chica con modales de princesa y puños de camionero. Y es que aunque tenga las manos más lindas del universo, "Muñeca Brava" (esa es una chapa que le pusieron en su chamba y sé que ella la odia) es de temer cuando golpea. A mí me golpeó una vez y me dejó morado el brazo. Pero bueno, al menos me hizo dar cuenta de un par de cosas que no reproduciré en este blog.
Muñeca Brava se ganó mi corazón al toque. Durante la universidad me invitaba vodka de contrabando (era de contrabando, ¡acéptalo!), tomábamos clases absurdas y hueveras, me quedaba a dormir todo el tiempo en su jato, íbamos a bailar a "La Noche" (cuando era supercool) y, por supuesto, nos emborrachábamos e intoxicábamos. Luego, seguimos emborrachándonos, ella siguió rescatándome de mis chiripiolcas emocionales y mis excesos juerguísticos, me invitaba a comer, nos escribíamos lindos mails a la distancia pues ella viajó. Yo soñaba con irla a visitar a NY y asistir juntas al Saturday Night Live pero no me dieron la visa y mi sueño se hizo caquita.
Muñeca Brava es de esas amigas que espero conservar hasta volverme viejita. Quiero que ella me vea publicar mi primer libro, plantar mi primer árbol (prefiero una plantita de ya sabes qué antes que un gran árbol) y por qué no, quiero que malcrie a mi primer hijo.

Egg
A este chico lo quiero y punto. No puedo explicar por qué. Además, nuestra historia es particular pues yo a él lo odiaba. Ag (así ag) me parecía un atorrante. Fúchila. Hasta que un día, justo antes de emprender ese viaje iniciático a Cusco, me reuní con él en el Cordano. Se supone que íbamos a intercambiar datos sobre la ciudad del bricherisimo, que me iba a decir dónde ir, en suma, que iba a ser una reunión con fines meramente turísticos. Pero se convirtió, citando Casablanca, en el inicio de una bella amistad. Ya en Cusco, me rescató de las garras de un chaufa contaminado y me cuidó y luego, como buen amigo que es, me llevó a chupar. Luego en Lima, me mudé con él, lo pude ver en calzoncillo y él me veía con mi cara de lunes. Yo me enfermaba y él me cuidaba. A veces me traía chocolates. Yo no le lavaba los platos porque no le gustaba.
Hace unos meses, Egg se convirtió en mi héroe particular: recuperó mi cartera (con mi sueldo íntegro dentro, llaves y demás huachaferías) de las manitas de un ladrón barranquino.
Es probable que Egg no lea este homenaje, pero no importa. Como diría El General (otro ídolo pop): Ya tú sabessss.

El Antiguo
El día en que El Antiguo dejó de ser mi jefe, se convirtió en mi amigo. Recuerdo el verano siguiente al que rompimos nuestra relación laboral. Él me invitó un helado gigantesco en el D´Onofrio de Miraflores y me enseñó los tatuajes que se había hecho. Yo me concentraba en mi helado y trataba de seguir la conversación. Luego vinieron los discos (me regaló dos compilaciones personalísimas y encima, con dedicatorias), la búsqueda de las canciones de nuestra infancia (y parte de nuestra adolescencia) y las fiestas temáticas. Un día le preparé papa la huancaína, señal suficiente de que ya era mi amigo.
El Antiguo no se emborracha (al menos no conmigo), tampoco alcanza estados elevados de alucinación y cuando baila parece mi tío (cualquier tío). Él hace las veces de mi backup cuando quiero recordar algún hecho oscuro de la historia peruana.
Ahora está lejos, lejísimos pero el sábado pasado me llamó y conversamos como cualquier otro sábado en la mañana. Al final casi le digo: "oe más tarde cómo es" pero me acordé que ya no vives en Zárate. Me sentí mal. Te extrañé.

Pequeña
Si necesitas que alguien te diga la verdad descarnada, llámala. Si quieres tener a alguien con quien reírte hasta sentirte mal de lo mierdita que eres, búscala. Es increíble cómo puede entrar tanto sarcasmo, ironía y sentido común en ese pequeño cuerpo. Mi querida M tampoco vive ya en Perú pero igual sigue haciendo las veces de consejera, solo que en versión cibernética (viva el MSN). Con M he vivido las más desenfrenadas juergas, hemos tenido las mismas paltas ("¿lo llamo o no?", "oye que roche ¿no?") y hemos vivido resacas de película.
No pude elegir mejor compañera para la década del 90. Compartimos gustos musicales, conciertos, extraños años nuevos, modas (ahí están de testigo las botas militares del 94), más paltas, alegrías, abandonos, corazones rotos, corazones felices e hinchados, canciones de Sabina y otra vez las paltas.
Mi querida M pasará a las filas de las casadas en estos días. Qué loco. Ya te veré en Lima, me emborracharé por ti en tu boda y bailaré alguna canción de Vilma Palma, como para que los recuerdos permanezcan.

Chica chica
Muchachita del ayer, joven aún y de sonrisa francota. Compañera de maldiciones, excesos, dietas y tribulaciones. Nos gusta la misma decadente música y nos atormentan las tarjetas de crédito.
Su creatividad te puede intimidar (y erróneamente llamarla "loca") pero a mí no deja de fascinarme los recondrijos (acabo de inventar esa palabra) de su mente. Me gusta ver películas con ella, tiradas en la cama, comiendo pizza, maldiciendo a las mismas personas y fumando como locas (son célebres Napoléon, Ronnie y está pendiente la de Kung Fu). Me gusta verla con sus tres o cuatro vasos sobre la mesa. Me gusta escuchar sus historias familiares y amicales (¡son lo máximo!). No me gusta verla blue porque el corazón se me hace como bolita papel crepé. Me gusta mandarle noticias, fotos o algo raro que encuentre en Internet. Me gusta cantar con ella, emborracharme, golpear a extraños (bueno, solamente lo hicimos una vez, lástima. Que se repita, que se repita) y comer cebichito en La Punta (aunque reniegues porque casi nunca vamos). Me gustaría irme de viaje con ella, destrozar Madrid y perdernos en Amsterdam.
Me gusta quererla y tenerla como amiga.

Friday, February 10, 2006


Hallazgos

[AGENCIAS].- Dos cuerpos fueron encontrados en las afueras de Koljhgt (territorio conocido como Perú durante el siglo XXI y que hoy se ubica, como es sabido, anexo a tierras islandesas). Tras realizarse las primeras pruebas de Carbono, se descubrió que se trataban de dos individuos del género masculino que, aparentemente, vivieron hasta el año 2006 y no superaban la treintena de años. Francis Dork, reputado arqueólogo de la universidad de Etou (en Poljtan), quedó sorprendido por el putrefacto estado de los hígados, corazones, estómagos y pulmones del hombre 06.
El primer hombre 06 analizado, al que el doctor Dork denominó John (muy original el doctor Dork) era de apenas 1.60 de altura, huesos grandes pero comprimidos en un cuerpo pequeño. "Aún no comprendo cómo pudo llegar a la treintena de años pues sus pulmones e hígado prácticamente estaban a borde del colapso. Las paredes del estómago, sin embargo, habían cedido pues al parecer, John era un comelón", dijo el dr. Dork a quien le salió un verso sin hacer esfuerzo.
El segundo hombre 06 analizado dejó al doctor Dork boquiabierto. Y como lo sorprendió tanto le puso de nombre Sikitibú. "¡Es increíble! Sikitibú también tiene los principales órganos destrozados, sin embargo, su masa muscular corporal es similar a la de un atleta y su corazón está limpio de grasa y de malos recuerdos". "¿Recuerdos en un corazón?", le increpó uno de los asistentes a la conferencia de prensa en la que fue lanzada la noticia. "No es posible almacenar recuerdos en un corazón. Eso es simple especulación doctor Dork. ¡Por Dios Santo, usted es un científico!!" gritó el reportero quien fue retirado de la sala de conferencias pues empezó a patear las sillas del recinto y a dar escupitajos.
"Claro que es posible ver los recuerdos gracias al "recortón" (en inglés, recorton). Se trata de un aparato de titanio y hejkolín que tras analizar el peso, la forma y los músculos del corazón permite establecer la historia personal de cada individuo. Es por eso que Sikitibú resulta sorprendente pues al parecer a este hombre 06 nadie nunca le partió el corazón (literalmente). De otro lado, puedo apreciar que Sikitibú tenía cierta tendencia hacia la destrucción pues el estado de sus órganos principales denota un alto consumo de licor y drogas. Pero su corazón está limpio, intacto, casi como el de un bebe", explicó el doctor Dork.
Sikitibú se encuentra actualmente en la universidad de Etou y está siendo investigado por un equipo de estudiosos y curiosos. El doctor Dork ha adelantado que Sikitibú podrá ser visitado todos los lunes de 6:00 a.m. a 6:15 a.m. en dicha institución.

Tuesday, February 07, 2006


¿Qué carajos le pasa a la gente?

Esta pregunta me la vengo haciendo desde inicios del año. Primero: la chiripiolca emocional de mi novio. Segundo: viene un amigo a casa y dice que su novia, aparentemente comprensiva, lo dejó, fuá fuá. Tercero: una amiga recibe extraños y reivindicadores mensajes de un ex que le rompió el corazón.
Y aquí hay más que van pa´la peña:

I
El jueves estaba esperando un taxi y un tico se detiene frente a mí. Como a mí no me gustan los ticos (no quiero morir antes de los 30) le digo al señor que no gracias, que siga nomás. El viejito (porque era un viejito) saca medio cuerpo por la ventana de su auto y me grita: "Ah, misia! No puedes pagaaaar".

II
El viernes una amiga me dijo que iba manejando (ahí voy manejando) tranquilamente por la avenida Benavides. El semáforo marca la luz roja y ella se detiene. Justo en el preciso instante en que el semáforo cambia a verde, una adolescente liviana se lanza a la pista, específicamente contra su carro. Como mi amiga tiene reflejos rápidos no la atropelló pero claro, tuvo que subirse a la vereda y hacer miles de maromas y quedó toda nerviosita mientras la adolescente liviana daba de saltitos por la calle.

III
Ese mismo viernes en la tarde, o mejor dicho, casi noche, estaba en el paradero esperando mi micro miraflorino. En eso, pasa un camión con albañiles dentro y me tiran un balde de agua gigante, más o menos del tamaño de un conteiner. Debemos aclarar que eran casi las siete de la noche y ya estaba oscureciendo. Mientras yo chorreaba agua de quién sabe dónde, toda la gente que se encontraba en el paradero se mataba de la risa mientras un viejo mañoso me miraba la blusa.

IV
Ayer estaba cruzando una transitadísima calle sanisidrina. Estaba rumbo a una entrevista cuando en eso siento que dos personas corrían detrás de mí. Pensé que eran choros y cogí mi cartera con fuerza pero eran dos niños sanisidrinos que no solo me zamparon un globo sino que de paso, me metieron la mano. Acoto: eran niños.

V
Ayer tomo un taxi y le digo: "Vamos a Magdalena y de ahí a San Isidro". El taxista dice que por las dos carreras me cobrará diez soles. Yo acepto y cuando llego a San Isidro, el taxista me pide un sol más. Me dice: "¿No le parece que debería darme un sol más?". Yo le respondí: no. Y me bajé del taxi. Ah, me dijo que era testigo de Jehová.

Lo peor es que ya me estoy acostumbrando a este tipo de "rarezas" (bueno, no a la metida de mano que siempre es de lo peor) y ya no me indigno. Respiro profundo y pienso: what would Charlie Brown do? Entonces pongo cara de looser y sigo mi camino.

Tuesday, January 31, 2006


Argg

Mis emociones son siempre pequeñitas. Una vez un profesor-actor me dijo que todo lo que salía de mí era chiquito: mi voz, mi risa y hasta mis gestos. Como que si temiera expresarme más allá de los cinco metros que me rodeaban. Por eso tal vez nunca pueda ser actriz o dedicarme a dar discursos de motivación. Tampoco es mi intención. Pagan mal.
Sin embargo hay algo que sale de mí que sí tiene un alcance mayor a los cinco metros que me rodean. Se trata de mi furia. Son pocos, poquísimos los que han visto sus dimensiones. Uno de los ¿suertudos? ha sido mi novio y claro, también mi madre.
Cuando me enojo mucho pero muchísmo, me llega a temblar el párpado superior lo que, según mi novo, es un signo psicópata. No rompo cosas pero doy gritos y a veces hasta saltitos. Un encanto.
Suelo enfurecerme por cosas insignificantes, que a otros les da risa. No es raro que a veces esté peleada con una persona y esta no se de cuenta. También me enfurezco con desconocidos, con gente que me empuja en los bares o con los vendedores que te dicen: "ah, no tiene sencillo?".
Hoy, que no amanecí con furia, decidí hacer una lista de las cosas que me enfurecen. Léanla, para que estén advertidos:
1. La gente que me dice "Mamita". Salvo que seas El General y me cantes "Tú eres mi mamita rica y apretadita", no existe ser en el mundo que me pueda decir "mamita".
2. La gente que saca a pasear a sus perros y deja la caca de los canes tirada por doquier. Podría matarlos.
3. La señora que llama todos los días a mi casa a las ocho de la mañana preguntando por Olga. Señora, ya le dije 150 veces que Olga no vive aquí pero nada, la tía sigue llamando y cuando nadie contesta, deja mensajes como: "Olguita, soy yo. Llámame".
4. Las cajeras de los supermercados que meten todas tus compras en una sola bolsa. Con ellas me he peleado y han visto como tiembla mi párpado. Pobres.
5. Los taxistas que no quieren seguir indicaciones o que toman rutas absurdas y los cobradores de combi, en especial si son gordos, grandes y sudan, mojando las monedas de tu vuelto.
6. La gente que sube a la combi cuando está llena y pretende que le des asiento, que te arrimes o que le sonrías.
7. Los instructores de gimnasio que caminan como si tuvieran las axilas escaldadas.
8. Las mujeres que a su esposo le dicen "mi maridito" y los hombres que a sus parejas le dicen "gorda" o "chola".
9. A todo aquel que me pregunte cuándo pienso casarme o tener hijos o bajar de peso.
10. Los carnavales y un globazo inclemente reventándome en la espalda. Una vez agarré a cachetadas a un niño por eso. Se lo merecía.

Friday, January 27, 2006



Runaway

El pánico escénico no es exclusividad de los actores. No, no. Los novios también lo sienten. De ahí que surjan tantas historias de novias y novios fugitivos que dejan plantados a sus partners en las iglesias y con una expresión de cojudos difícil de olvidar. Escenas así las hemos visto en películas, series y telenovelas y ¡oh qué lindo!, ¡ay qué romántico!, huyó de la perra de su novia para irse a encontrar con su verdadero amor, la chica noble, rubia y regia (no necesariamente en ese orden). Claro, todo muy idílico pero dime pues qué vas a hacer cuando seas grande, digo, ¿qué podrías hacer si algo así te pasa a ti?. Que te dejen plantada frente al altar, con tu vestido al cuete y tu cara de cojudeli. Es como me decía una amiga: "un noviazgo es finalmente una gran inversión: de tiempo, de emociones y claro, de plata también". A ver, ¿quién me va a indemnizar? Seguros Rímac, tomen nota: tienen un mercado por explotar. ¿Qué están esperando? Creen de inmediato un seguro para novios y novias (y para sus corazones partidos también of course), que mágicamente nos devuelva el tiempo perdido (no invertido por favor, esos son eufemismos), que nos entregue a cambio un manual de cómo reinsertarse a la escena solteril limeña sin morir en el intento y que, como plus (tal vez para el plan Gold) nos repare el corazón. La propuesta está. Anímense aseguradoras.

Sunday, January 22, 2006


Tu cariño se me va o "El avióooon, el avióooon"


Esta semana que pasó podría llamarse "la semana del adiós". Dos amigas que ¡oh coincidencia! cumplen años el mismo día, dejaron estas tierras (ambas tomaron sus aviones el miércoles, una para Europa y la otra para Estados Unidos) al encuentro de sus respectivos amores. Luego, el jueves, le siguió mi querido inquilino belga y el sábado, mi roommate cogió sus chivas y se instaló en un apacible departamento sanmiguelino, lejos de los ruidos de vasos que chocan entre sí, de los aromas graciosos y de las risotadas que invadieron mi depa durante estos días.
Las ausencias siguen: Mi entrañable amigo y cómplice Maicol anunció que partiría a Madrid en tan solo una semana y ayer cantamos (con lagrimita pokemón cayendo por mi brillosa mejilla) "Al partir, un beso y una floooor".
De pronto mi departamento, que era una versión cholasa de "Animal House", quedó habitado solo por dos pequeños seres (mi novio y yo) y en un par de semanas más, haré honor a la canción esa de Alejandro Sanz ("mi soledad y yo") pues mi novio también deberá irse a chambear a tierras provincianas.
¿Qué voy a hacer con tanto espacio libre? Será raro no escuchar a la sonámbula roomate que se levantaba tempranísimo a jugar a la cocinita, será triste no tener a Maicol al otro lado de la línea telefónica para decirle: "oye, escucha esta canción, ¿quién la canta?¿por qué es tan horrible?". Ya extraño el desorden de mi querido belga y ya no está mi consejera Martita para ayudarme con mis dudas amorosas. Ahora todo se limitará a un intercambio de palabras por el fuckin msn. A una llamada sorpresa eventualmente. Es que yo, así como ese patético personaje de Magnolia, "tengo tanto amor para dar", aunque en mi caso, tengo amor y espacio habitable. Ya lo saben, MUJER SOLTERA ALQUILA (PRECIO A TRATAR).

Thursday, January 19, 2006


24 horas
El doctor chino de tendencia naturista me dijo que si uno se organizaba bien, podía tener tiempo para todo: "Yo de joven, estudiaba de noche y dormía de día, me cocinaba buenas cosas y no porquerías y además era excelente alumno". Sí sí claro doctor, a mí no me interesa su tiempo, me interesa el mío que en estos últimos cuarenta días ha corrido con una extraña velocidad.
El tiempo me juega malas pasadas. Más allá de las primeras patas de gallo o de que me digan señora en todos los negocios, el reloj corre en mi contra. Nunca me alcanza el tiempo para hacer las cosas importantes, las que realmente quiero hacer. Así por ejemplo, el fin de semana, que debería estar dedicado al disfrute, a paseos, a almuerzos con mis padres (a quienes no veo hace cuarenta días); me la paso en cama, con resaca, pegada a la tele, y pensando: "Ah, debería levantarme, hay tanto por hacer". Pero no.
Tampoco consigo tiempo para, digamos, estudiar o hacer algo más productivo que intoxicarme con nocivas sustancias. Mi tiempo en estos días se ha dividido de forma caprichosa y juega conmigo a su antojo. Creo que un día de estos me voy a volver loca, voy a treparme al reloj más alto de la ciudad y me colgaré de sus manecillas (como la célebre escena de Chaplin) para evitar que siga avanzando. Están advertidos.